
Por Daniel Tovar
El pasado sábado la Villa y Puerto de Tazacorte vivió con fervor la víspera de la festividad en honor a San Miguel Arcángel, una celebración que tradicionalmente se hace extensiva a todos los municipios de La Palma, al tratarse del patrón de la Isla.
Pasadas las nueve de la noche, se escucharon los primeros acordes de la canción ‘Vuela, vuela, palomita’ interpretada por la banda municipal bagañeta, que anunciaba la salida de los caballos fufos. Este año, como novedad, los armazones de caña no estaban revestidos con los colores del municipio, sino con infinidad de ellos como la bandera LGTBI+, en señal de protesta por las pintadas homófobas que se habían realizado semanas atrás en la localidad.
Ya en el día grande, ayer, se realizó la ofrenda y veneración al Santo, en la que habitualmente el presidente del Cabildo realiza peticiones en representación de toda la corporación insular. Mariano H. Zapata, que se estrenaba como jefe del ejecutivo palmero, dijo no haber podido perderse la que considera una “cita ineludible”, teniendo en cuenta que su madre procede de Tazacorte y sus raíces “se entierran” en la localidad costera.
En una ofrenda que bien podría tratarse del desgrane de su programa político, inquietudes y acciones a emprender, el presidente imploró en el atrio de la iglesia, dirigiéndose al Santo patrón, “la protección y la ayuda que desde hace tantos siglos los palmeros hemos puesto bajo tu intercesión”.
Aunque era su primera vez al frente de la institución, el presidente afirmó que ya ha estado varias veces en ese mismo altar: “primero mi madre y luego yo, hemos puesto nuestras necesidades, nuestros anhelos y proyectos con la esperanza de que San Miguel y los Mártires de Tazacorte tuvieran en cuentra nuestra oración”.
Para comenzar, hizo una petición por España, “para que en este momento incierto de nuestra historia común, en la que la concordia y el entendimiento de otras épocas parecen haver dejado paso a la parálisis institucional, inspires en el corazón de nuestros gobernantes el necesario deseo de construir entre todos el bien común para el que han sido elegidos”.
H. Zapata, lamentó tener que repetir, como sus antecesores durante años, sus ruegos hacia el pueblo venezolano, “que sigue sufriendo las injusticias y la sinrazón de unos gobernantes que asfixian día a día una tierra a la que tanto debemos los palmeros”, indicó.
Entrando en materia de empleo, pidió que las personas paradas de la Isla puedan “seguir adelante con su proyecto de vida”. Igualmente, por los emprendedores, “para que siempre encuentren en quienes gestionamos la polis, aliados con los que contar”, dijo.
Ana Viña, Elsa López, Rossana Simón o Paloma Suárez fueron algunas de las mujeres destacadas que, según el presidente, “se han convertido en referentes para todos”, porque pese a pertenecer a diferentes generaciones y ámbitos, “han sabido romper a su paso las barreras que muchas veces han encontrado”, aseveró.
Asimismo, hizo un amplio repaso por los retos a los que debe enfrentarse la Isla: infraestructuras educativas, apoyo a las entidades sociales, cuidado de los mayores, sequía, y avance científico, en el que mencionó al principal aparato por el que luchamos, el TMT.
