hay alternativa

Tras las elecciones, Sánchez podría intentar buscar un Gobierno de centroizquierda, por Arturo Trujillo

Pues claro que hay alternativa al bloqueo de las negociaciones entre PSOE y Juntas Podemos para la formación de un gobierno en España. Por supuesto que la hay. Y es que hay momentos en los que es preferible utilizar al pie de la letra esa expresión popular, tan española, de “hacer borrón y cuenta nueva” que mantenerse en aquella otra de seguir “mareando la perdiz”. Sobre todo, si de lo que se trata es de dejar de insistir sobre algo que, después de tanto tira y afloja, parece imposible de alcanzar. Porque, una vez rotos los puentes que Pedro Sánchez tendió en su momento a los podemitas para intentar conformar un gobierno de izquierdas, ahora toca iniciar una nueva etapa negociadora. Y en esta ocasión, con Ciudadanos (C´s), para poder sondear las posibilidades de formar un gobierno de centro-izquierda. Siguiendo, claro está, la línea que Pedro Sánchez marcó cuando anunció que iba a proceder a la exploración de otros caminos. Y este, sin duda, es uno de esos caminos por explorar.

Es cierto que, hasta ahora, los contactos entre Pedro Sánchez y Albert Rivera casi no han existido. Y aunque se comenta que entre ellos no existe empatía alguna, no se soportan, creo que, por responsabilidad, ambos están obligados, al menos, a intentar negociar. Porque de lo que se trata no es de que “se amen”. No es necesario. De lo que realmente se trata, y creo que es lo que quiere la inmensa mayoría de la gente es que se pongan de acuerdo para que el país comience a funcionar de una vez y se consiga la estabilidad que necesita. Que el país salga de este letargo en el que estamos inmersos y al que precisamente hemos llegado de la mano de socialistas y podemitas. Y para eso, para que esa alternativa de centro-izquierda llegue a cristalizar, será imprescindible la apertura de un diálogo sincero sobre lo mollar, sobre las políticas de gobierno, y no sobre el número de cargos que se van a repartir. Un diálogo, bajo la premisa de que lo importante es lo que conviene a todos los españoles y no lo que contenta solamente a sus correligionarios.

Durante el tiempo que el actual Gobierno lleva en funciones, se ha producido un evidente desgaste en el mecanismo constitucional. De ahí que la convocatoria de nuevas elecciones generales para el mes de noviembre próximo, debe ser la salida del actual entramado político. La falta de confianza entre Sánchez e Iglesias ha obligado a poner de nuevo el contador en marcha hacia esas elecciones. Y los resultados de las mismas, muy previsiblemente, le darán a Sánchez la oportunidad de explorar esa fórmula de gobierno de centro-izquierda. Una fórmula que si en 2016 estuvo a punto de funcionar gracias al consenso entre Sánchez y Rivera sobre un documento de 66 páginas y 200 medidas -cinco de ellas, por cierto, eran propuestas de reforma de la Constitución-, y que firmaron bajo el título genérico de “Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso”, con importantes cesiones por parte de ambas formaciones políticas, y si además tenemos en cuenta los escasos aspectos ideológicos y valores que, en mi opinión, podrían llegar a separar a socialistas de ciudadanos, pues en este tiempo estamos obligados a preguntarnos cuáles son las razones por las que hoy no es posible superar cualquier impedimento que se pudiesen encontrar en el transcurso de unas negociaciones destinadas a garantizar ese gobierno de centroizquierda, cohesionado, que funcione y que permita la estabilidad que queremos la mayoría de los españoles.

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