Sociedad

El Gobierno exhumará a Franco el jueves y guardará la lápida en un lugar secreto

El ‘Monumento a la Victoria’, en las Ramblas de Santa Cruz, apareció ayer cubierto con una ‘estelada’ independentista catalana, en medio de la polémica obre el futuro del conjunto escultórico de Juan de Ávalos, el mismo autor del Valle de los Caídos

El Monumento a la Victoria, situado en las Ramblas de Santa Cruz, amaneció ayer con una bandera independentista catalana tapando la cara del ángel. DA
El Monumento a la Victoria, situado en las Ramblas de Santa Cruz, amaneció ayer con una bandera independentista catalana tapando la cara del ángel. DA

A. S. M. / Agencias

Una vez despejadas las dudas, tras el anuncio ayer del Gobierno de que la exhumación de Franco en el Valle de Los Caídos se efectuará pasado mañana jueves, Santa Cruz no permaneció ajena al debate sobre la figura del dictador en relación con el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. El conjunto escultórico de la avenida de Anaga, obra de Juan de Ávalos, amaneció ayer con una estelada cubriendo el rostro del ángel de la Victoria, en señal de protesta contra la obra erigida en memoria del dictador. Paralelamente a la controversia sobre la exhumación de los restos de Franco en el Valle de los Caídos, Santa Cruz vive un particular debate sobre el destino de este monumento, cuyo relevante autor -el mismo del Valle de los Caídos- plantea la discusión en términos no solo políticos sino artísticos.

Sí, tras meses de controversia, ya hay fecha definitiva para la exhumación de Franco, el proyecto con más carga simbólica del Gobierno de Sánchez: será el 24 de octubre; este mismo jueves. El proceso comenzará a las 10.30 horas, “en condiciones de dignidad y respeto, y contará con la presencia de la familia del dictador”, según ha informado el Ejecutivo. Hasta 22 familiares del dictador estarán presentes en el Valle de los Caídos. El féretro será bendecido por el prior, Santiago Cantera, que oficiará luego una misa en el cementerio de Mingorrubio acompañado por el sacerdote Ramón Tejero, hijo del protagonista del 23-F.

El Gobierno ha invertido 39.800 euros en acondicionar la nueva tumba, de la que es titular, aunque el total de la operación de exhumación, traslado y reinhumación, puede ascender hasta un máximo de 63.061 euros, dependiendo de algunos detalles. Por ejemplo, si el traslado es finalmente en helicóptero. Esta opción, sugerida por la Guardia Civil, es la preferida por el Gobierno, pero dependerá de la niebla y del viento que haga ese día. Moncloa dispondrá dos helicópteros súper puma y dos coches fúnebres para estar preparados para cualquier fallo técnico. El espacio aéreo permanecerá cerrado en esa zona durante el tiempo del trayecto. Uno de los nietos, Francisco Franco, acompañará los restos en ese trayecto, junto a la ministra de Justicia. 50 kilómetros separan Cuelgamuros de El Pardo. En helicóptero, unos 10 o 15 minutos. Hoy martes el Gobierno hará un ensayo general del operativo.

El Gobierno ha apurado el plazo que él mismo se había puesto y que tenía como máximo el viernes 25. La tensión en Cataluña ha aconsejado retrasar un poco la exhumación, finalmente, hasta este jueves, 24. Los nietos, sus respectivos cónyuges y los bisnietos del dictador, 22 en total, se desplazarán al Valle de los Caídos, aunque solo dos de ellos podrán estar presentes en el momento concreto de la exhumación, que estará protegido por una carpa con techo. Serán recogidos en tres puntos diferentes de Madrid por motivos de seguridad y antes de entrar en la basílica, como el resto de autoridades y operarios, tendrán que pasar un escáner y un detector de metales para comprobar que no llevan consigo ningún dispositivo que permita tomar imágenes o grabar audio. Dentro de la carpa únicamente estarán la ministra de Justicia, Dolores Delgado, como notaria mayor del Reino; entre cuatro y seis operarios de la funeraria contratada; Bolaños, el subsecretario de vicepresidencia, Antonio Hidalgo; y un forense cuyo nombre no ha querido confirmar el Gobierno.

La losa de 1.500 kilos que cubre la tumba será trasladada con una grúa a un lugar que el Gobierno tampoco ha querido determinar, pero que en todo caso, no será de acceso al público. No se realizará ninguna prueba para comprobar que los restos son, efectivamente, los del dictador.