La presencia de la pimienta en la cocina canaria es algo que nadie se atreve a refutar. No solo por ser ingrediente en nuestros afamados mojos -da igual si son rojos o verdes-, este condimento, especialmente el que se conoce popularmente como de ‘la puta de la madre’ por su ardor, forma parte de nuestra identidad culinaria de la que La Palma ha hecho una bandera indiscutible. Si bien el mayor reconocimiento se lo lleva esa salsa canaria que se toma en el aperitivo con unas papas arrugadas o acompañando un plato de carne o pescado, la pimienta no solo sazona, sino que incluso se ha descubierto que su consumo regular, unas cuatro veces a la semana, reduce el riesgo de muerte por ataque cardíaco o infarto cerebral, según un estudio del Departamento de Epidemiología y Prevención de Italia. Los investigadores que examinaron a 22.811 personas residentes en el Sureste de Roma y cerca de la costa del mar Adriático, detectaron que aquellos amantes de este ‘fuego comestible’ vieron reducido un 40% el riesgo de sufrir un ataque al corazón y la mitad redujo las posibilidades de padecer un incidente cerebro vascular, independientemente del tipo de dieta que seguían. Así que ya saben, en esta Navidad, donde abrazamos los buenos alimentos y los buenos vinos, aderecemos las comidas con chiles, ajíes, guindillas, chipotle o la nuestra: la de ‘la puta de la madre’.
“Elogio de la saludable pimienta”, por José Luis Conde
El consumo regular de pimienta reduce un 40% el riesgo de sufrir un infarto y un 50% de padecer un incidente cerebro vascular.

