Tribuna

Se buscan turistas para La Laguna, por Gabriel Wolgeschaffen

Veinte años ya de la declaración de La Laguna como Patrimonio Mundial por la Unesco, y la ciudad merece una felicitación especial, sin duda, pero también ha tenido una trayectoria desigual en el ámbito turístico. Desde Ashotel venimos trabajando hace tiempo en impulsar la construcción de un destino de calidad y diferenciado, atributos que aportan […]

Veinte años ya de la declaración de La Laguna como Patrimonio Mundial por la Unesco, y la ciudad merece una felicitación especial, sin duda, pero también ha tenido una trayectoria desigual en el ámbito turístico. Desde Ashotel venimos trabajando hace tiempo en impulsar la construcción de un destino de calidad y diferenciado, atributos que aportan un plus a la ciudad. Los esfuerzos inversores del empresariado de establecimientos alojativos como La Laguna Gran Hotel, Laguna Nivaria o el recientemente reformado Océano Hotel Health & Spa, en Punta del Hidalgo, por citar solo algunos, son ejemplo de apuestas decididas, que muestran que la acción privada genera también beneficio común para la economía y la sociedad de esta ciudad única. Quienes representamos a la patronal hotelera en el área metropolitana nos gusta situar a La Laguna y a Tenerife en el mapa: un destino que goza de una muy trabajada y privilegiada conectividad aérea con Europa, con conexiones directas a alrededor de 150 ciudades del continente. Esto es un lujo al alcance de muy pocos, y es fundamental que lo tengamos presente para trabajar de forma constante con profesionales que aporten valor y hacerlo con recursos suficientes.

Entre los motivos que justificaron aquella declaración de 1999 estuvo el hecho de que ciudad es un ejemplo vivo del intercambio de influencias entre la cultura europea y la americana. Y qué es realmente eso sino turismo, experiencias intercambiadas, vivencias de quienes nos visitan para empaparse de costumbres, culturas, naturaleza…

La Laguna tiene hoy 1.151 plazas hoteleras, 508 extrahoteleras, 22 de hoteles rurales y 123 de casas rurales. En estos números no incluyo la vivienda vacacional, que sería asunto de otro artículo. Con modestas ocupaciones medias en torno al 50%, cerró 2018 con 72.000 turistas alojados, frente a los 55.000 del año anterior.

Pero podemos y debemos hacer más; cambiar la estrategia, pasando de despachar turistas a ir a buscarlos con argumentos y productos definidos. Si presumimos de tener una de las grandes ciudades históricas y mejor preservadas de Canarias, debemos también situarnos en el mapa turístico y beneficiarnos de este sector que tanto bien puede aportar al municipio, a la ciudad y a su espectacular y a veces olvidada costa.

Son varios los contactos mantenidos con el alcalde lagunero, Luis Yeray Gutiérrez, para intercambiar propuestas sobre la mejora del sector. Coincidimos en y la importancia de trabajar codo con codo administración pública y sector privado, porque entendemos que es la fórmula de mayor éxito para el desarrollo de cualquier proyecto, más aún en el ámbito turístico, en el que la experiencia de profesionales del ramo puede aportar aciertos a las decisiones políticas.

Solo queda ahora que esa alianza dé sus frutos para colocar esta ciudad en los primeros puestos de un turismo de ocio familiar, de grandes espacios comerciales abiertos, con un peso importantísimo del patrimonio, la cultura, con su rica oferta gastronómica y el inmenso valor de sus espacios naturales únicos, de los que la Unesco también ha reconocido como Reserva de la Biosfera al Macizo de Anaga. Es cuestión de creer y querer: trabajemos juntos y celebremos otros 20 años a la vanguardia de las ciudades Patrimonio. ¡Felicidades, La Laguna!