el charco hondo

El pesaje

A los partidos les pasa lo que a los boxeadores con el pesaje, esa ceremonia en la que candidatos o púgiles deben someterse al dictamen de la báscula. A quienes no entendemos de boxeo nos resulta difícil comprender los sacrificios, el desgaste o las malas pasadas que preceden a tal liturgia. Más fácil es lo del pesaje de los partidos (de los candidatos confesos u ocultos) en las semanas o meses previos a un congreso -el de Coalición, un suponer, estando como están a las puertas de su primer cónclave alejado de las turbinas del poder-. Que este último sábado CC haya dado carpetazo a lo de Oramas es de difícil digestión a ojos de aquellos que no están en los fogones de Coalición; no así puertas adentro, básicamente porque si hubieran dejado abierto el pleito -acogiéndose al truco de iniciar un expediente hasta el infinito y más allá- el caso Oramas habría licuado el antes, durante y después del congreso de mayo. En cualquier caso, y siendo cierto que como buen terremoto lo del voto de la diputada tendrá réplicas, del sábado lo que queda es el pesaje, la evaluación o medición de fuerzas antes de subir al ring. Solo en mayo se sabrá cómo queda la cosa, pero la reunión de este fin de semana puso de relieve que a cuatro meses del cónclave, y a no se sabe cuántos de un pronunciamiento judicial que pueda ponerlo todo patas arriba, Fernando Clavijo está bastante cerca de conseguir su mal disimulada pretensión de ponerse orgánicamente al frente de CC. Quienes en algunas Islas dudan de la oportunidad de que Clavijo ocupe esa secretaría general han perdido el pesaje del sábado. A los arquitectos de una alternativa al ex presidente les sigue pasando factura no contar con una persona que ponga nombre, apellidos y cara a esa otra forma de entender cómo y qué debe hacer Coalición -en este otro escenario, ya sin Clavijo-. Al ex presidente lo debilitan, por su parte, las dudas que su situación judicial suscita entre los suyos. Así de sencillo, o de complicado. En mayo Coalición se la juega. El pasaje del sábado presagia que Clavijo lo tiene cerca, pero cuatro meses es un mundo, cualquier cosa puede ocurrir, especialmente por el flanco majorero, herreño o judicial. A quienes después de tantos años en el poder están moviéndose en la oposición como un pulpo en un concierto de Rosalía, o así, el luto los tiene atenazados. Como los boxeadores, los actores principales o secundarios de CC viven estas semanas pendientes de la báscula, atentos al pesaje del candidato mal disimulado y de sus alternativos.

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