superconfidencial

Nunca lo pensé

Es verdad que Venezuela fue un gran país, un país en el que siempre se ha robado, pero que se robaba hasta con cierto estilo

Yo nunca pensé que un país que había superado la Transición, que había adoptado formas democráticas modernas, que había aprobado una Constitución con una monarquía parlamentaria como forma de Estado, que había superado en parte la crisis económica terrible que se originó en 2008, iba a depender tanto de una república bananera como es hoy Venezuela. Es verdad que Venezuela fue un gran país, un país en el que siempre se ha robado, pero que se robaba hasta con cierto estilo, sin esquilmar del todo las arcas, lo que en América Latina era toda una excepción. Pero ahora llegan a España personas proscritas, situadas al margen de la ley europea, y no sólo se les recibe oficialmente sino que no se registran las cuarenta pesadas maletas que traen en su avión alquilado a no sé quién y se las trasladan, de baracalofi, a otro avión rumbo a Turquía, sin control alguno. Una vez, es verdad que hace años, traje yo una lamparita de Bohemia, en un viaje desde Praga, y me tuvieron dando vueltas cuatro horas en el aeropuerto del sur, porque o no estaba el del Cabildo, o no había ido a trabajar el de Aduanas, ni las madres que las parieron aparecieron para cumplimentar el puto papeleo. Ahora vas a la Hacienda canaria a que te devuelvan el IVA de algo comprado en Europa y te organizan una romería que ni la del Rocío. No acabas nunca. Yo no sé si la moral relativa media del nuevo socialismo abraza todas estas cosas, pero todo esto se paga. No tengan la menor duda. Tarde o temprano, alguien –a lo mejor hasta la CIA, que se mete en todo- preparará un dossier, que hará fortuna y que dará con responsables de estos desmanes en la mazmorra. Aquí no escapa nadie, así que ojo al Cristo que es de plata.

TE PUEDE INTERESAR