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Amid Achí: “El último decreto del Gobierno me favorece a mí, pero es inhumano para los pequeños comerciantes”

Amid Achí, que preside el mayor grupo multifranquicia de España y habla de tú a tú con Amancio Ortega y Juan Roig, asegura sentir “miedo” por lo que viene tras levantarse el confinamiento
Amid Achi. DA
Amid Achi. DA
Amid Achi. DA

La crisis sanitaria de la Covid-19 y las consecuencias económicas que vendrán preocupan mucho a uno de los empresarios más relevantes de Canarias que, a pesar de llevar a sus espaldas una amplia experiencia y haber vivido momentos malos en su negocio, afirma que no recuerda ninguna situación similar. Amid Achí, que preside el mayor grupo multifranquicia de España y habla de tú a tú con Amancio Ortega y Juan Roig, asegura sentir “miedo” por lo que viene tras levantarse el confinamiento y se mostró a lo largo de la entrevista mantenida con DIARIO DE AVISOS, muy “preocupado” por el futuro y los más de 1.500 empleados que dependen de él.

-¿Cómo está viviendo esta situación de cero económico?
“Pues la verdad es que con mucha incertidumbre. Cada día que pasa uno se siente más triste y preocupado. Triste por todas las muertes, ya casi estamos familiarizándonos con los ataúdes y los fallecimientos. Pero yo sinceramente estoy muy preocupado, porque creo que la gente todavía no es consciente de lo que nos espera tras el fin del confinamiento. Incorporarnos a la vida normal será complicadísimo y muy difícil”.
-¿Qué es lo que cree que nos espera una vez levantado el estado de alarma?
“Yo lo que espero es que antes de que nos digan que se levanta el estado de alarma se haya encontrado una medicina que cure este virus como lo hace la gripe. Porque es que si no, la vida normal se nos hará muy difícil. Imagínese en el sector textil, por ejemplo. Si entras en una tienda a comprar una prenda, el cliente tendrá que hacer la cola por los límites de aforo. Después, si te pruebas la prenda, habrá que desinfectarla si no te la llevas, y a su vez, desinfectar el probador…es muy complicado. No es productivo, ni rentable. Puede que sea mejor estar cerrados, es más, estoy convencido de que a muchos comerciantes les saldrá mejor estar cerrados. Imagínese la bisutería… Yo estoy calculando que para el año 2020 vamos a tener unas pérdidas tremendas, sea el negocio que sea. Y en el año 2021 vamos a tener que trabajar muy duro para recuperar lo perdido en el 2020. No veo otra fórmula”.
-¿El Gobierno está tomando las medidas adecuadas? ¿Está ayudando al sector?
“Yo la verdad es que echaba en falta un decreto que permitiera un poco de oxígeno a los pequeños comercios, pero el que sacó la pasada semana el Gobierno me ha decepcionado mucho”.
– Se refiere al último decreto de medidas urgentes complementarias de apoyo a la economía y el empleo, aprobado el pasado martes. ¿Por qué?
“Pues porque este Gobierno parece de VOX en lugar de un Gobierno progresista y socialista. El decreto que han dictado, si usted lo analiza, favorece a los grandes fondos de inversión en lugar de a los pequeños. Mire, todos los caseros estamos a favor de disminuir las rentas a los inquilinos y, después, irla recuperando, pero es que con este decreto, los grandes capitales salen beneficiados. Ya algunos grandes centros comerciales seguían cobrándoles a los inquilinos a pesar de estar cerrados. Y le explico. Según el decreto que aprobó el Gobierno, los grandes centros comerciales aplazan al inquilino cuatro meses de alquiler que este podrá ir pagando en los 24 meses posteriores, es decir, que tiene dos años para ir pagando poco a poco ese alquiler. En cambio, al pequeño comerciante, le dan un plazo de 12 meses para reponer los dos meses de fianza. Es decir, en el caso de los pequeños comerciantes, el Gobierno permite al propietario del local usar los dos meses de fianza para paliar la cuota de dos meses, pero los inquilinos deberán reponerla en un año. Claramente, se mire como se mire, este decreto favorece al rico. Se lo digo con toda sinceridad, este decreto me favorece a mí, por los centros comerciales que tengo, pero es inhumano porque perjudica a los pequeños comerciantes, a los que les será muy difícil abrir y tendrán solo un año para devolver los dos meses de fianza. Este decreto es una torpeza”.
-¿Qué hubiera sido lo ideal?
“Pues que durante el estado de alarma no se cobrara el alquiler; solo los gastos de comunidad. Y, una vez finalizado el estado de alarma, hasta fin de año, pagar el primer mes el 30% del alquiler y después el 50% hasta diciembre. De esta forma todos estarán en igualdad de condiciones y todos ponemos algo de nuestra parte. Pero este decreto, no es justo, porque da más margen a los grandes capitales que al pequeño comercio que tiene una tienda en el centro ”.
-Dado que el desconfinamiento será gradual y, por fases, ¿podrá el comercio subsistir solo con el mercado regional, sin el turismo?
“Imposible. Mire, más del 50% de nuestros turistas son británicos y si no vienen turistas, los hoteles estarán medio vacíos y esto afectará al empleo y al consumo. Lo más importante es reactivar el turismo para que, después, el comercio pueda empezar a caminar. Yo creo que todo dependerá de que encuentren la medicina y se acabe el miedo”.
-¿A qué nos podemos enfrentar una vez se pase la crisis sanitaria?
“Pues a un gran cambio. Los empresarios y los sindicatos que representan a los trabajadores tendrán que unirse y ponerse de acuerdo para arrimar el hombro ,porque la economía se va a resentir. No habrá ingresos y tampoco dinero para pagar a los parados. Tenemos que ser conscientes de lo duro que va a ser esto y entre todos arrimar el hombro y sacar a este país adelante. Y, sobre todo, la Unión Europea se tiene que dar cuenta de que no puede dejar un sector tan estratégico como la salud en manos de los chinos. Estamos pagando cinco veces más por el material sanitario de lo que costaría fabricarlo en Europa. No podemos ser tan dependientes de un país lejano. Porque no es inteligente ni práctico depender todos los países de China, porque ahora, como hay necesidad, se están subastando los productos a ver quien paga más. No hay una economía europea global. Tenemos los tejidos y las fábricas y podríamos haber fabricado nosotros mismos las mascarillas generando empleo, pero cada país va por su lado y ahora dependemos de los precios que pongan los chinos”.
-Además de la “torpeza” con el último decreto, ¿cree que el Gobierno está tomando las medidas adecuadas o estamos en una imprevisión constante?
“Mire, esto como no estaba previsto ni calculado, cualquier Gobierno no hubiera acertado. Tampoco podemos compararnos con otros países, porque todos son distintos y no tienen la misma capacidad económica. Juzgar esto es un poco aprovechar la situación porque lo primero es salir de esta. Las personas que están al frente no tienen experiencia. No saben qué hacer. Los medios que tiene no son suficientes. Se fían de un cientifíco que dice una cosa, pero mañana otro dice otra cosa…”
-¿Y en el caso del comercio, estará preparado para el día después?
“El comercio pequeño desaparecerá porque no hay espacios para separar la gente. Vamos a vivir una situación rara, nueva y cruel, y van a cambiar mucho las costumbres.”
-¿Este tipo de medidas reforzará el comercio online?
“No lo sé, pero sí es cierto que los hábitos van a cambiar y muchas tiendan van a tener que cerrar porque no se van a poder adaptar a los nuevos cambios. Va a haber una situación mucho más grave y más peligrosa de lo que piensa la gente. Sinceramente, creo que no somos conscientes de lo que está por venir. Mire, en el caso del comercio, por ejemplo, la mayoría de las tiendas están llenas de mercancía que no es de la época de ahora”.
-Para venderla, ¿los comercios tendrán que bajar los precios?
“Sí. De verdad, este año va a haber muchísimas pérdidas. Yo no me atrevo a dar una cifra, pero es cierto que será elevada”.
-Bueno, los economistas dicen que, por lo menos, a diferencia de la crisis de 2008, ahora los bancos sí tienen dinero y pueden permitir aplazamientos y ser más flexibles.
“Sí, al menos ahora tienen dinero para prestar. A mí, lo que más me preocupa son mis compañeros de trabajo y su familia. En el Grupo tenemos la suerte de que somos una empresa positiva y sabemos que tenemos espalda para aguantar lo que venga, pero me preocupan mucho todas esas pequeñas empresas que no podrán aguantar lo que se les viene encima”.
-Eso es cierto…
“Mire, yo no pienso en mí pienso en la sociedad en general porque si hay pobreza nos debe preocupar a todos. Yo prefiero que todo el mundo esté bien. Rezar es lo que nos queda y ojalá muy pronto podamos ver que se ha descubierto una medicina con la que todos estemos más seguros y volvamos a abrazarnos. Esta sería la mejor noticia que podíamos tener. No hay otra solución, porque para seguir así y abrir los negocios de esa manera no es rentable y será la ruina”.

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