diario del aislamiento

Día 19

Vídeos de jabalíes, pavos, cabras, ciervos o delfines invaden las redes (están gozando, no se han visto en otra). Se disparan los reenvíos animalistas. Habrá otros vídeos, al salir; como nos dejemos ir, cuando salgamos las calles también estarán llenas de ballenas (chiste fácil, sin género). Dudo si borrar esto último. Lo dejo, riámonos frente al espejo. Quico no quiere que acabe la cuarentena, está gozando; lo echará de menos (la buena vida de los perros). La lluvia de datos no cesa. El pico ahora es meseta. Abril sácanos de aquí. La curva del virus irá a menos, la de la pobreza a más; cuando acabemos con la primera nos pelearemos con la otra. Maremoto de mensajes en el móvil desde primera hora. Anoto algunos. Menos mal que hubo una generación que sí quiso estudiar, y tenemos epidemiólogos, médicos o microbiólogos. Imaginemos otra pandemia, dentro de unos años, con youtubers, tiktokers, reggaetoneros e influencers gestionando la crisis sanitaria (mejor no, aunque tampoco esta vez vamos sobrados de líderes). Un artículo de Manuel Vicent lo retrató bien, fue meses atrás -Líderes, lo tituló-. Salgamos solo cuando se den las garantías sanitarias. Imaginemos. Especulemos un poco. Territorializar el desconfinamiento (quizás). Insularizar el levantamiento gradual del estado de alarma (por qué no). Canarias disfrutando de la libertad condicional algo antes. Puede que sí. Siquiera un poco. Ojalá. En las Islas arrancaremos en dos tiempos (como los ciclomotores, creo). Saldremos de casa, iremos al trabajo y consumiremos, pero aquí la cuarentena económica solo finalizará cuando peninsulares, británicos o alemanes bajen otra vez de los aviones. Antes no. En Canarias la fuerza mayor viaja en avión, será la reactivación del tráfico aéreo lo que nos saque de la UCI económica (y laboral). Marruecos hace oficial la ampliación de sus aguas territoriales. Qué maleducados. Qué feo. Ellos a lo suyo, aprovechando que nosotros estamos con lo nuestro. En el Ayuntamiento de La Laguna se bajan el sueldo un 30%. Un ejercicio de empatía, aunque contablemente sirva de poco. No comparto una bajada generalizada en lo público. Hay quienes están fajándose. Otros no (me pregunto cómo es el día a día de los senadores, por ejemplo). Un bando municipal, en La Victoria, permite al ratoncito Pérez continuar con sus repartos -buenas ideas que no cuestan un euro-. Son las 11.00. Hora del Zoom. Tengo vídeo conferencia con Madrid.

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