diario del aislamiento

Día 39

Pagar ahora (estos días) las cañas de después del confinamiento; así bares u otros pequeños negocios tendrán liquidez durante la cuarentena -Cuando Volvamos, se llama la plataforma-. Ayer anoté una chorrada (otra más); la cuarentena ha finalizado, han decretado la cincuentena. La República y sus enemigos, Manuel Chaves Nogales. El gañán no quiere que los gañanes vivan mejor, sino dejar de ser gañán. Subrayé hace años este desahogo de Chaves Nogales -en el libro alude a los gañanes andaluces-. Me he acordado de los gañanes escuchando a la portavoz de la Generalitat. En una Cataluña independiente no tendríamos tantos muertos, ha dicho (qué gañanes, y miserables). Somos un país donde muchos escriben mucho, pero pocos dicen algo. David Trueba está empadronado en el oasis de los pocos que suelen decir algo -Suspense general, lo ha titulado; está fino-. El uso de mascarillas defectuosas ha obligado a aislar a más de mil sanitarios. Los test comprados para reemplazar a los 640.000 con taras tampoco funcionan. Somos los primaveras del mercado global (presa fácil a ojos de timadores, comisionistas y piratas). Café telefónico. Hablo con alguien que sí sabe de turismo -con capacidad de análisis, y de anticipación-. Compartimos dudas razonables. Cómo repercutirá en el bolsillo de los turistas que los aviones reduzcan (por prevención) la cifra de pasajeros. Cuánto costará a los peninsulares viajar a Canarias en la sociedad posCovid-19 (y cuánto a los residentes, añado). Quién nos dice que será atractivo un destino con playas, hoteles y establecimientos con la movilidad (la vida) restringida. Acabo el café, y la conversación. Quedamos en hablarnos más a menudo. Leo Varadkar ha conseguido contener el virus con medidas tempranas, preparación y planificación (creó un grupo especial del coronavirus el 27 de enero, un mes antes de que Irlanda registrara el primer caso confirmado). Varadkar es doctor, aunque ahora está demasiado ocupado en gobernar su país -es primer ministro irlandés-. En Suecia han mantenido abiertas escuelas, cafeterías, bares, gimnasios o restaurantes. Su receta ha sido pedir a los suecos que sean responsables, tal cual. Han fallecido 1.540 personas. Son suecos. Aquí somos más de hacernos los suecos. La alcaldesa de La Pola de Gordón ha prohibido a sus vecinos enfadarse durante los días que queden de confinamiento -decretó la apertura de la época mágica, sin desánimo, tristeza o aburrimiento-. Viva la alcaldesa, viva.

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