
Europa Press / Diario de Avisos
Dos médicos chinos del hospital de Wuhan, Yi Fan y Hu Weifeng, pasaron varias semanas en coma inducido tras haber contraído el coronavirus mientras trabajaban con pacientes infectados.
Al despertar del coma, ambos se dieron cuenta de que su piel había oscurecido supuestamente por los efectos secundarios de la medicación que recibieron, la popular cloriquina, que también puede ocasionar daños en el hígado.
“Cuando adquirí conciencia por primera vez, especialmente después de conocer mi condición, me sentí asustado; a menudo tenía pesadillas”, confesó el doctor Fan a la cadena de televisión pública ‘BTV’.
Uso de la cloroquina en España
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha alertado de que la cloroquina o hidroxicloroquina, que se están empleando en el tratamiento del coronavirus, pueden ocasionar trastornos del ritmo cardíaco en algunos enfermos, por lo que pide extremar la precaución.
El riesgo aumenta con dosis altas y cuando se administra junto con otros medicamentos con riesgos similares, como azitromicina (antibiótico que se utiliza para tratar ciertas infecciones bacterianas).
Aún así, el organismo, adscrito al Ministerio de Sanidad, recuerda que a día de hoy ningún ensayo clínico controlado ha demostrado la eficacia de estos medicamentos para el tratamiento de pacientes con COVID-19.
