
Sánchez tiene previsto llevar al próximo Consejo de Ministros de este martes la propuesta para ampliar el estado de alarma hasta el próximo 9 de mayo. Un día después, el miércoles, la medida llegará al Congreso de los Diputados donde tendrá que ser aprobado por la Cámara, algo que ya avanzó el presidente hace unas semanas.
En su comparecencia este sábado, Sánchez ha señalado que a partir del 27 de abril “habrá distintos estados de alarma”, en plural, pero sin profundizar cómo se desarrollará cada uno de ellos. Lo que sí está claro es que el Gobierno se marca mayo como el punto para arrancar la llamada fase de desescalada. Pero avisa que las decisiones no serán “definitivas”: “Si advertimos el menor riesgo, nos detendremos y si es necesario reforzaremos las medidas de confinamiento”.
Esa desescalada incluye medidas menos estrictas para la población, y se pondrán en marcha de manera gradual y “progresiva” durante el mes de mayo, como ya dejó entrever este mismo sábado el propio doctor Fernando Simón. “Estamos de acuerdo en que se tienen que prorrogar las medidas de control, aunque se pueden ir adaptando”, avanzó sin dar más explicaciones el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias en rueda de prensa telemática desde Moncloa. ¿El objetivo? Iniciar un proceso de “transición” en algunos aspectos para que la sociedad pueda volver “poco a poco a la situación más normal”, en palabras de Simón.
Pero con la mente puesta en octubre, mes en el que “es muy probable” que el coronavirus vuelva a brotar debido a la bajada de las temperaturas, que según los expertos aceleran el ritmo de contagio del Covid-19, aunque no hay “certeza”, según Simón.
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