diario del aislamiento

Día 66

Los lunes despierto como Dios me trajo al mundo. ¿Desnudo? -pregunta- No, llorando -responde-. La maruja rubia, un tuit (o eso creo). Tuits. Algunos (políticos) lanzan un tuit al día -en algún caso es la única aportación que se les conoce de marzo a esta parte-. Ayer acabaron los aplausos de las 19:00. El ritual agonizaba hace bastantes días -qué punto final tan anárquico, e inmerecido-. Poco a poco vamos bajando a la ciudad, abandonando liturgias que inventamos cuando vivíamos a tres, siete u ocho pisos de la calle -puertas adentro, en altura-. Adiós a los aplausos, a la bata rosa del edificio de enfrente, al que hacía gimnasia en la azotea. Adiós al vecino con poco criterio eligiendo canciones -si es que no encuentras la alegría en esta tierra, búscala hermano más allá de las estrellas; no, nunca fue la letra que el momento demandaba-. Miro por el retrovisor. Escribí en este diario -en abril- que ni heroicidad ni épica (tampoco soldados librando la guerra de los mundos). Ayer Eduardo Mendoza apuntó en idéntica dirección. No hay épica, estamos en casa esperando a que pase el chaparrón -ha dicho; y lo suscribo-. Celebraciones (ayer) recordando el derecho a querer y ser querido -sin tutelas-. Me sumo. Cómo no querer que se quieran como les dé la gana quienes quieren quererse -libertad, libertad, sin ira libertad-. Retornos. Te veo pesimista con los carnavales -me escriben-. Bromas aparte, sobre si salgo o no, el realismo dicta que si no hay vacuna (o fármaco que lo arregle) no habrá carnavales -respondo-. Triste, pero cierto. Gafas, tubo y aletas. Buceo. Moncloa se compromete a fiscalizar los viajes para evitar abusos con el 75%; según la portavoz, esa tarea está en la agenda del Gobierno de España -ahora solo falta que el Gobierno encuentre su agenda; el viernes se les perdió un aeropuerto, no sé yo-. El PP (canario) se desmarca del plan de reconstrucción de Ángel Víctor Torres, porque están convencidos -dicen- de que no llegarán los recursos del Estado. Me pregunto por qué se quedan sin sumarse al intento, dejando que el tiempo les dé (o no) la razón. Trasteo otro rato. Recupero algunas anotaciones. Según Obama, muchos de los que están al mando no saben lo que están haciendo -palabra de Barack-. El rincón de Frida, cerrado -sin sus margaritas mis azucenas han perdido su color; tengo el alma en pedazos, ya no aguanto esta pena-. Día 66. Ruta 66 -qué buenos recuerdos de aquel verano-.

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