Tribuna

Cambio climático, una oportunidad ante la crisis, por José Antonio Valbuena

Por José Antonio Valbuena En los últimos dos meses, nuestras vidas han experimentado una transformación como no habríamos podido imaginar hasta hace muy poco. La crisis sanitaria generada por la expansión de la COVID-19 y el impacto que ya está teniendo en el desarrollo social y económico, ha puesto en jaque a todo el planeta […]

Por José Antonio Valbuena

En los últimos dos meses, nuestras vidas han experimentado una transformación como no habríamos podido imaginar hasta hace muy poco. La crisis sanitaria generada por la expansión de la COVID-19 y el impacto que ya está teniendo en el desarrollo social y económico, ha puesto en jaque a todo el planeta y ha situado a Canarias en una situación de excepcional dificultad que nos afecta a todos, en todos los ámbitos.

Una de las pocas consecuencias positivas que está teniendo el confinamiento es, sin duda, el efecto positivo que está teniendo en el medioambiente la reducción de nuestra actividad, mejorando la calidad del aire hasta en un 70%, una cifra que parecía impensable en tan breve espacio de tiempo. Además, se ha confirmado el cierre del agujero de la capa de ozono en el Polo Norte y los ecosistemas marinos se están regenerando a un ritmo sorprendente.

Estos datos nos obligan a hacer una reflexión sobre el estilo de vida que llevamos. Los hechos demuestran que el principal causante del cambio climático es el ser humano y su forma de vida. A poco que el planeta se libera de nuestra actividad, se recupera rápidamente.

Es cierto que nuestro principal problema ahora es poder reactivar la economía de las islas y garantizar el bienestar de la ciudadanía, pero no debemos olvidar los efectos que la crisis climática está ocasionando en nuestro entorno y que también repercuten de manera directa en el futuro del Archipiélago.

Aunque se mueve en unos tiempos muy distintos a los nuestros: lo que para nosotros supone una eternidad, como las semanas que hemos pasado encerrados en nuestros domicilios, a escala planetaria no representa ni tan siquiera una milésima de segundo. Pero sigue presente y va a persistir en el tiempo.

En este sentido, se nos presenta una oportunidad importante. Si antes del parón total de la actividad teníamos claro que era necesario repensar nuestros modelos económicos y de producción, los hábitos de consumo y la movilidad, ahora tenemos la ocasión de volver a arrancar pensando en clave de sostenibilidad.

El paquete de ayudas de la Unión Europea para superar la crisis sanitaria tiene muy presente la óptica del Pacto Verde Europeo y apuesta por plantear medidas que entronquen con la transición ecológica, tan necesaria para nuestra sociedad.

Siguiendo esta misma línea, 180 representantes políticos, directivos empresariales, sindicatos, expertos y ONG han puesto en marcha, recientemente, la Alianza Europea por una Recuperación Verde, que incluye la firma de un manifiesto en el que reclaman que la lucha contra el cambio climático sea el eje de la estrategia económica que ponga en marcha la UE para salir de la crisis ligada a la pandemia.

La carta está firmada por ministros de Alemania, Francia, Italia, Suecia, Luxemburgo, Portugal, Austria, Finlandia y España. La titular del Ministerio para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, fue la encargada de rubricar el escrito en representación del Gobierno español, a la que se ha adherido nuestra Consejería.

En el caso de Canarias, tenemos que impulsar nuevos yacimientos de empleo que mejoren la vida de las personas que están sufriendo las consecuencias de esta crisis.

En esa línea trabaja el Gobierno de Canarias, con el objetivo de detectar y potenciar sectores para generar empleo verde y que las Islas sean un referente de sostenibilidad, como las energías renovables, la gestión de los residuos, la adaptación de un destino turístico más sostenible y adaptado a las demandas de espacios saludables. Es el momento de tomar decisiones y articular las modificaciones normativas oportunas para agilizar y acelerar este proceso.

Evidentemente, no podemos pretender sustituir a corto plazo un área tan potente como el turismo por otras actividades. Nos engañaríamos. Sin embargo, eso no significa que no podamos impulsar la rehabilitación de nuestra planta alojativa y nuestros edificios e infraestructuras públicas, de forma que sean más sostenibles y eficientes desde el punto de vista energético y medioambiental, podemos construir un modelo de turismo que mejore su posicionamiento internacional fundamentado en la salud de las personas, y el respeto al medio ambiente. Se trata de implementar medidas que permitan paliar la situación, y al mismo tiempo mejorar nuestro posicionamiento competitivo, respondiendo a la nueva demanda que está generando la crisis. Creando nuevos sectores complementarios de la nueva estrategia del destino turístico y calidad de vida de la ciudadanía de Canarias.

Pese a la tremenda dificultad que entrañan las circunstancias actuales, dejar a un lado el cambio climático e ignorar las posibilidades que nos ofrece para superar este duro golpe sería un error de terribles consecuencias para nuestro futuro. No le demos la espalda al planeta desaprovechando esta ocasión. La salida verde de la crisis es una opción real.

*Consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial
del Gobierno de Canarias