diario del aislamiento

Día 89

Si la cosa va bien (los datos cuentan que sí) el lunes finalizará el estado de alarma -en las Islas, al menos-. En esa hipótesis -sugerida por Ángel Víctor Torres- será 93 días después de aquel fin de semana que nos metió en casa por decreto. Día 89. Fue en 1989 cuando con la caída […]

Si la cosa va bien (los datos cuentan que sí) el lunes finalizará el estado de alarma -en las Islas, al menos-. En esa hipótesis -sugerida por Ángel Víctor Torres- será 93 días después de aquel fin de semana que nos metió en casa por decreto. Día 89. Fue en 1989 cuando con la caída del muro echó a andar la nueva normalidad de aquel momento (qué es la Historia sino una sucesión de nuevas normalidades que dan forma a la normalidad, a secas). Recuerdo aquel Berlín -años de mochilas, y trenes-. Dormíamos en el este, pero vivíamos en el oeste de la ciudad (cruzábamos de un lado a otro atravesando el túnel del tiempo; flipábamos, qué días). Regreso a 2020, para responder a un whatsapp -me ha escrito el virus-. Me he replegado porque necesito cargar pilas, estoy preparándome para la temporada otoño-invierno, me escribe. Espero que sepamos aprovechar los tres meses de ventaja que nos estás dando -le respondo-. Al ritmo que van con según qué medidas no sé yo, remata. Dejo el móvil -me lavo las manos, siempre lo hago después de escribirme con el virus-. Hoteles. Empiezan a abrir, poco a poco -escalón a escalón-. Los hoteles son escenarios de tranquilidad (y seguridad). Si hemos aprendido a convivir con el virus en las ciudades, cómo no sentirnos seguros en espacios (hoteles) mil veces chequeados -protocolizados-. Gafas, tubo y aletas (para bucear, un rato). Malasmadres -leo, y comparto-. Empieza la Liga, pero no sabemos la fecha de inicio del curso escolar, lo normal; la desescalada no es igual para todos, esto no es conciliar (fin de la cita). Retornos. Coincido en que empresas e instituciones deben implicarse para contrarrestar la onda expansiva (medioambiental) que está generando la pandemia. Respondo. La Covid-19 brinda a ciudadanos, gobiernos y empresas la oportunidad de repensar la manera de hacer las cosas, quienes puedan contar una buena historia sostenible saldrán mejor parados (no es mío, aunque lo suscribo; la reflexión es de Andrew Winston, consultor internacional). Sigo buceando. La oposición aprieta a Torres (presidente) para que acabe con la interinidad en Sanidad y Educación -habrá remodelación del Gobierno en el transcurso de los próximos catorce días, ni uno más-. Dimiten los seis jefes de área de Urgencias, en el HUC -la gerente ha dado un recital de inoportunidad, no pudo elegir peor momento-. Acabo (con un meme). ¿Qué hace por el Pisuerga?, preguntan al cocodrilo de Valladolid. No puedo volver al Nilo mientras no acabe la fase 3 -responde-.