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Desescalada municipal

Creen los ciudadanos que los políticos y sus partidos están a nuestro servicio, contra la opinión del Nóbel James Buchanan que, en su Teoría de la Elección Pública, sostiene que su fin es conquistar el poder y mantenerlo a cualquier precio. Este juego hoy en el poder municipal nos ofrece en el eje Santa Cruz-Granadilla-Arona, […]

Creen los ciudadanos que los políticos y sus partidos están a nuestro servicio, contra la opinión del Nóbel James Buchanan que, en su Teoría de la Elección Pública, sostiene que su fin es conquistar el poder y mantenerlo a cualquier precio. Este juego hoy en el poder municipal nos ofrece en el eje Santa Cruz-Granadilla-Arona, la oportunidad de comprobar la tesis.
Asistimos en Santa Cruz a la desescalada del grupo de gobierno, luego de la firma de la moción de censura que devolverá en 15 días la Corporación a CC, con el apoyo del PP y la mitad de Ciudadanos. Tras un año de mandato PSOE, luego de 40 años de CC, con la primera alcaldesa en la historia de Santa Cruz. Varias crisis superpuestas, con el PGO suspendido sin publicar y el nuevo en redacción sin plazos. Rotura de confianza en la obligada relación público-privada, incrementada con los déficits de gestión, donde cada iniciativa es imprevisible en plazo y costes. Participación y transparencia meras formalidades, en un sistema lastrado por elevados impuestos que fomentan la economía sumergida, junto a las tramitaciones imposibles, caldo de cultivo de la corrupción política y la ineficiencia económica.

Pasados los túneles de Güímar llegamos a Granadilla, donde nos damos con el caso de La Tejita, en un nuevo conflicto entre PSOE y CC-PP. El Miteco (Costas Madrid) precipita la situación ordenando la paralización cautelar de las obras del hotel en construcción, con motivo de iniciar un nuevo deslinde sobre el vigente de 2002, que se recoge en el PGO-2005, como suelo urbano consolidado, dentro del Plan Parcial Costabella de 1971 y la Ley de Costas de 1988. La última actualización con el PSOE en el gobierno municipal, con el informe favorable de todos, incluso Cabildo y su Consejería de Sostenibilidad, del consejero Valbuena, hoy de Transición Ecológica de Canarias. Posicionado de contrario desde el Gobierno, señala “la forma sospechosa de concesión de licencia”, al hotel que el mismo informó. Comprometiendo al Miteco, de Teresa Ribera, en una postura legalmente débil, cuya eficacia exige resolución judicial. Ofrece al tiempo responsabilidades patrimoniales superiores a 100 meuros, implica una cesión de competencias urbanísticas a Madrid y derrama un mensaje sobre Canarias de “inseguridad jurídica”, en contra de lo que obliga el momento al consejero y su Gobierno.

Seguimos hasta Arona, al interno del grupo del PSOE en su Ayuntamiento. En el plano visible una guerra de “capitanes y sargentos”, dadas sus graduaciones. José Julián Mena, alcalde de Arona, y su medio grupo, contra la “rebelión de los sargentos”, Luis García, cesado en Urbanismo, Sebastián Roque y José Luis Gómez. Han mediado el presidente del Cabildo y el presidente de Canarias, en una plaza clave en el poder insular y regional. En segundo plano los juegos cruzados del partido y empresario, de los empresarios promotores y turísticos, de abogado ya conocido, de técnicos y familiares; a lo que no se pliegan los “sargentos” rebeldes. Donde se superan las líneas rojas cruzadas, entre todos los actores de nuestra función. Es deseable la existencia de “lobbys transparentes”, asegurando siempre las incompatibilidades que hoy se transgreden ilegalmente, otra vez en la base de un nuevo caso Arona.

Ha llegado una nueva generación del PSOE, la de los 40 años: José Julián Mena Pérez (1978), alcalde de Arona; José Antonio Valbuena Alonso (1973), consejero de Transición Ecológica; Gustavo Matos Expósito (1973), presidente del Parlamento; Nicolás Jorge Hernández (1976), abogado y cargo de confianza en Arona, y Patricia Hernández Gutiérrez (1980), alcaldesa de Santa Cruz y parlamentaria. La nueva generación de capitanes del PSOE, más concentrados en su progreso personal y en su partido, que de los ciudadanos a su cargo. Sus acciones se cruzan, entre varios de nuestros escenarios y personajes.