el charco hondo

Nivel 2.5

Aquello era otro nivel, sabíamos a qué atenernos, teníamos claro qué se podía hacer, con cuántos podíamos quedar, a qué hora había que llegar a casa, otro nivel, gimnasios cerrados, certificados de empresa o impresos aeroportuarios para entrar o salir de la Isla, almuerzos o cenas a la intemperie -arriesgándonos a una neumonía, pero poniéndoselo difícil al COVID-, competiciones suspendidas, transportes públicos al 50%, vehículos particulares subiendo a la nieve con una ocupación del 130%, locales recreativos clausurados y actividades deportivas solo permitidas en exterior y a solas, otro nivel, nivel tres. Esto, lo de ahora, desde ayer, es otra película, nos las prometimos felices, creímos que sería tan fácil como volver a cómo eran las cosas cuando éramos nivel dos, y no, nada de eso, nuestro regreso al nivel dos está generando tanta confusión (tantas dudas, en algunos portavoces oficiales) que pudiera parecer que la pandemia empezó el domingo, y tampoco, porque los niveles forman parte de nuestro paisaje hace meses, de ahí que no se entienda bien tanto lío, esta sensación de que estamos estrenando algo, y no, tampoco, pero lo cierto es que en las horas iniciales del reencuentro con el nivel dos hubo quien, de listo, explicaba a los amigos, familiares o compañeros de trabajo que, según escuchó al vecino de un amigo del allegado de un director general, recuperado en la Isla el nivel que va entre el uno y el tres -dos y medio, o así- los equipos de fútbol base podrán entrenar en los comedores de los restaurantes, quienes cuenten que están yendo al gimnasio de 22.00 a 23.00 deberán adjuntar un certificado de empresa cuando lleguen a casa, se permite viajar entre Islas en bicicleta o patín sin justificante pero con casco reglamentario, los perros deberán abstenerse de pedir calle durante el toque de queda, se prohíbe contabilizar a los amigos como coincidentes cuando se improvise un picoteo en absoluto improvisado, los tenistas podrán prepararse en sesiones de hasta once jugadores -incluyendo al portero suplente, si se considerara necesario de cara al siguiente partido-, y términos generales habrá que estar a lo que viene a ser el nivel dos de toda la vida, un poco peor que el uno pero bastante mejor que el tres. Por lógica el dos sería lo que fue antes del pasar al tres, pero nos estamos haciendo un lío -si sale mal siempre podremos echar la culpa al allegado, eso sí-.

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