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“Lo del reto es un bulo: las desapariciones de menores son un problema social”

SOS Desaparecidos aclara que la ausencia reiterada de menores no tiene nada que ver con supuestos retos en las redes sociales, y sí, al menos en parte, con los centros de acogida
DESAPARECIDOS CANARIAS
Imágenes de cuatro casos de desaparecidos que siguen activos en Canarias. SOS Desaparecidos

“No hay nada de retos: las constantes denuncias por la desaparición de menores es un problema de la sociedad, simplemente, y su alto número tiene mucho que ver con los centros de acogida”. Así explicaba ayer a DIARIO DE AVISOS el portavoz de SOS Desaparecidos en Tenerife, Santiago Carlos Martín, la realidad que se esconde tras los numerosos casos de ausencia de menores que se dan tanto en Canarias como en el conjunto de España, y que esta semana han vuelto a la primera plana informativa en las Islas al coincidir las denuncias por la desaparición de hasta cinco menores de edad en Tenerife, de las que solo una sigue activa.

“En realidad, nunca hubo un reto en Internet que provocase la desaparición de menores de edad en España, y ahí está el Ministerio del Interior que lo ha confirmado reiteradas veces”, no se cansa de repetir Santiago Carlos Martín, “pero lo que resulta evidente es que son muchos casos, y el hecho de que abunden los relacionados con los centros institucionales de acogida a menores de edad confirma que la causa radica en un problema generado por la sociedad, y que la sociedad tienen que afrontar como tal”.

Las cifras confirman que, efectivamente, España tiene un problema serio con la desaparición de menores de edad. Las últimas estadísticas disponibles corresponden a 2019, y en las mismas se refleja que, de las 5.529 denuncias activas por desapariciones, hasta 2.839 responden a menores de edad.

Si la cifra le parece alta, tenga en cuenta que hablamos solo de desapariciones de menores de edad que, por sus características, merecen la atención de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. La puntualización no resulta baladí, por cuanto hay que tener presente que las denuncias por desapariciones y posterior aparición son el pan de cada día en los partes que elaboran Guardia Civil y Policía Nacional diariamente sobre las incidencias de seguridad ciudadana.

Para el reputado experto local ya citado, la continua desaparición de menores de edad debe ser enfocado conforme a la realidad descrita, de tal modo que, aclarado el necesario enfoque social, sean las administraciones y demás actores del sector quienes aúnen esfuerzos para diseccionar convenientemente este serio problema y ayudar así a ponerle remedio o, cuanto menos, rebajar su notable incidencia actual.

Ojo a las ‘morgues’

En la conversación de este periódico con Santiago Carlos Martín surge un tema hasta ahora oculto para la opinión pública, como es el hecho de la acumulación de cadáveres sin identificar en nuestro país.

En las morgues [término de origen francés que se usa para definir a los establecimientos utilizados para el almacenamiento de los cadáveres humanos que aguardan identificación o extracción para autopsia o eliminación por entierro, cremación u otro método) de España hay, a 31 de diciembre de 2020, un total de 3.260 cadáveres sin identificar y que, lógicamente, en buena parte pueden corresponder a personas denunciadas como desaparecidas.

“Son cadáveres a la espera de un nombre”, retrata Santiago Carlos, “que siguen sin identificar, y conocemos casos en que han tardado hasta seis meses en comunicar a las familias que han dado con su allegado, y que está muerto”.

Para el especialista tinerfeño, la clave para evitar semejante demora radica en las dos propuestas que SOS Desaparecidos defiende a nivel estatal.

“Por una parte, entendemos imprescindible que se habilite un sistema automático de identificación de las huellas dactilares de los finados a partir de la base existente por los Documentos Nacionales de Identidad”, detalla Santiago Carlos.

En cuanto a la segunda propuesta, se cae por su propio peso: “Hace falta una coordinación más efectiva entre los cuerpos y fuerzas de seguridad y los especialistas forenses”, apunta el experto, quien no se olvida de advertir que no hay que esperar 48 horas para denunciar la desaparición de una persona. “Es otro bulo muy extendido”.

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