el charco hondo

Behind her eyes

Si el simple aleteo de una mariposa puede sentirse al otro lado del mundo, ¿cómo sorprenderse de que una moción de censura en un cabildo acabe provocando ceses y nombramientos en el Gobierno regional? Pudiendo resultar exagerado explicar lo ocurrido buceando en la teoría del caos, ha podido comprobar la viceconsejera de Economía que una perturbación protagonizada por terceros (extramuros, lontananza) puede llevarse por delante a quien absolutamente nada tuvo o tiene que ver con lo ocurrido. A veces los acontecimientos se deslizan por pasillos y despachos comunicantes, cambiándole el paso, la agenda o la nómina a cualquiera; a Almudena Estévez, por ejemplo, sacrificada porque no dieron con otra ecuación para rescatar a Blas Acosta. Sintiéndolo por los actores principales de la designación por entregas con la que, incomprensible e innecesariamente, los socialistas han entretenido al patio de butacas, la protagonista del folletín es Almudena, a quien su cese estelar en el último capítulo de la temporada ha sacado del anonimato. Invitando a quienes no la hayan visto a que no sigan leyendo (dicho queda), el lío del senador autonómico ha terminado como acaba una serie tan recomendable como inquietante, Behind her eyes, con Blas Acosta saliendo del cuerpo de un senador autonómico para colarse en el de un viceconsejero, quedando Almudena Estévez en cuerpo de nadie. Bien pudieron los socialistas ahorrarse el culebrón; haber empezado por aquí, tirando de ceses y nombramientos, con el BOCA haciendo de extintor, cubo de agua o, en su caso, de pegamento que les evitara males y heridas mayores. En su intento de sofocar un incendio el presidente se ha echado otro sobre su espalda. Hasta ahora lo del expresidente del Cabildo de Fuerteventura ha sido un tema de partido, pero al incorporarlo al Ejecutivo ha pasado a ser un asunto de Gobierno; mala cosa. Ángel Víctor Torres ha ganado unos meses, ha comprado tiempo; pero, en adelante, los sobresaltos de Blas Acosta serán titulares asociados al número dos de la Consejería de Economía. Torres se ha visto obligado a tirar del comodín del público: el boletín oficial. El secretario general del PSOE salva un match ball, pero deja al presidente con una bola de partido en contra. Ángel Víctor le ha traspasado la papa caliente a Torres. El aleteo de la mariposa ha provocado que el espíritu del ex presidente del Cabildo acabe ocupando el cuerpo de un viceconsejero, dejando a Almudena Estévez flotando en el limbo de los incorpóreos.

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