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Jorge Marichal: “Nuestra idea de Canarian Airways es más ambiciosa que quedarnos en una aerolínea: queremos llenar nuestros hoteles”

El presidente de las patronales turísticas provincial y nacional, hace balance en esta entrevista con DIARIO DE AVISOS de lo acontecido este año, incluido el nacimiento de una nueva aerolínea canaria, que lidera junto con varios empresarios tinerfeños y palmeros
Jorge Marichal SERGIO MÉNDEZ

La pandemia ha destruido en Canarias, solo en el último mes, 4.247 empleos; 8 de cada 10 fueron en el sector servicios, sin duda, el más afectado por esta dramática crisis sanitaria derivada ya en económica. 9.000 son las empresas que han echado el cierre en el Archipiélago en el último año, una cifra que en solo 10 meses se aproxima a los 12.000 negocios que se quedaron atrás durante toda la crisis económico-financiera de 2008. Canarias ha perdido las temporadas de Semana Santa, verano e invierno de 2020 y ahora no hay buenos augurios para esta Pascua de 2021. El próximo domingo se cumple justo un año del decreto del estado de alarma y del inicio de la evacuación de miles de turistas. Pero 12 meses después hay luz al final del túnel. El destino Islas Canarias no está en crisis. La gente, especialmente los británicos y alemanes, han ahorrado y están deseando viajar. Y el certificado de vacunación es un incentivo que a buen seguro reactivará el mercado de cara al verano de este 2021. Jorge Marichal, presidente de las patronales turísticas provincial y nacional, hace balance en esta entrevista con DIARIO DE AVISOS de lo acontecido este año, incluido el nacimiento de una nueva aerolínea canaria, que lidera junto con varios empresarios tinerfeños y palmeros.

-Un año después volvemos a hablar de la temporada de Semana Santa. Se perdió por completo la del año pasado. ¿Qué previsiones hay para esta teniendo en cuenta que habrá restricciones duras, como anuncia el presidente Torres?
“Pues mire, no podemos pensar que va a haber una Semana Santa normal. Habrá productos que funcionen, sobre todo aquellos ligados a la demanda de turismo residente, que podrán tener cierta ocupación en las mal llamadas islas menores…”.

-Pero con el mercado local no se salva una temporada.
“Por supuesto que no. No se puede pensar que con los turistas residentes vaya a haber una apertura de la oferta que hay en Canarias, pero ni por asomo”.

-¿De cuánta ocupación estamos hablando?
“Pues de cifras muy malas. Estamos hablando de en torno al 10% o el 20%”.

-El certificado o pasaporte de vacunación, que se formalizará este mes, según anunció Bruselas, ¿levanta los ánimos del sector y podrá reactivar algo la ocupación para este verano?
“Claro. Los empresarios desde el principio de la pandemia, creo recordar, además, que fue en una entrevista con usted en este periódico, dijimos que una de las soluciones a los problemas de la movilidad pasaba por la creación de algún tipo de documento de trazabilidad, incluso hablamos de códigos QR, que permitieran viajar. Fíjese que en aquel momento no hablábamos de la vacuna, porque no había; ni siquiera de los test, pero veíamos que la solución iba a venir por ahí. Creo que es importante que empiece a funcionar lo antes posible, pero al mismo tiempo le digo que tampoco creo que se deba llamar certificado de vacunación, porque la gente, aunque esté vacunada, puede seguir siendo portadora. Por lo tanto, vamos a tener que seguir manteniendo las condiciones de testeo durante algún tiempo”.

-¿Usted cree? ¿No bastará entonces con acreditar que estás vacunado?
“Es que aunque estés vacunado puedes seguir siendo portador y algunos países no aceptarán solo ese documento y seguirán exigiendo los test. El certificado deberá incluir si estás o no vacunado, si has pasado o no la enfermedad y, por último, si estás o no testeado. Sabemos que Europa ya tiene el software y trabaja en el tema de salvaguardar los datos personales, pero, en fin, una cosa que no entiendo es por qué nadie se pone colorado cuando va a África y le piden un pasaporte de vacunación y con una pandemia parece que les da vergüenza”.

-A pesar de todos estos trámites, la gente quiere viajar.
“Esa es la buena noticia, pero lo que nosotros estamos pidiéndole al Gobierno es que no lo deje ahí, sino que haga un desembarco en los principales países emisores y que ponga sobre la mesa nuestra hoja de ruta con respecto a la desescalada. ¿Por qué? Pues porque, efectivamente, como dice usted, la gente quiere viajar; nosotros estamos empezando a recibir reservas ya para el verano, y las búsquedas se están haciendo ahora. ¿Dónde están comprando? Pues en aquellos sitios donde el plan de desescalada está más claro. Y en esto no nos podemos dejar dormir”.

-¿Cree que se le debería dar prioridad a Canarias en el plan de vacunación para reactivar más pronto la movilidad y el turismo?
“Lo que se tiene que hacer es cumplir la hoja de ruta que tiene el Gobierno. Nadie discute que las personas mayores se vacunen primero, ni los sanitarios, ni los policías… Lo que decimos es que se tenga en cuenta que el sector turístico trabaja de cara al público y que es necesario que funcione para reactivar la economía. Solo decimos que nos tengan en cuenta a la hora de establecer las prioridades”.

-El mismo Gobierno ya ha confirmado que no va a rescatar al sector turístico y que las ayudas que van a recibir son de carácter paliativo.
“Pues nosotros seguiremos empeñados en que haya rescate, porque un sector que varía en su facturación de un año a otro más del 80% no necesita apoyo, lo que necesita es un rescate. Las pérdidas que está teniendo el sector turístico español son brutales y a esto hay que ponerle remedio. Creo que el Gobierno, por su propio bien, debería hacer caso a lo que estamos diciendo, porque, al final las empresas son empresas, pero el empleo que esas empresas generan no se recupera al día siguiente”.

-¿Cree que la decisión de no rescatar al sector turístico se debe a que la marca España y la marca Canarias no están en quiebra y que, desde que se levanten las restricciones y se pueda viajar, el sector volverá a ser el de antes?
“No lo sé, espero que no sea este el motivo. Cuando tienes a alguien enfermo puedes hacer dos cosas: ayudarle con medicación para que se vaya recuperando poco a poco y no tenga secuelas, o pasas de todo y dejas correr el tiempo. Si tiene un buen sistema inmunológico, se recuperará solo más lentamente, si no es así, pues se recuperará o no, pero con secuelas. Yo creo que es mejor ayudar cuando hace falta porque la recuperación es más vigorosa. Desde luego, si el Gobierno piensa así, se equivoca”.

-Y en plena pandemia, con el sector turístico en estado de shock, van ustedes y crean una aerolínea canaria, Canarian Airways.
“No es exactamente así. Nosotros ya veníamos trabajando en esta idea desde hace casi seis años. Lo bueno es que si nos equivocamos estaremos tranquilos, porque eso significará que habrá la suficiente conectividad en las Islas para no necesitar mas líneas aéreas. Y si acertamos, significará que realmente hace falta conectar mejor Canarias. Dicho esto, nosotros entendemos que ahora es el momento, porque es cuando más problemas vemos en el sector aéreo para poder afianzar la recuperación turística. Los 180.000 millones de dólares que se han dado a las líneas aéreas hay que devolverlos. Entendemos que los miles de millones que han pedido los turoperadores a sus respectivos países también habrá que devolverlos. Mucha conectividad aérea se va a perder, porque las decisiones de las compañías están comprometidas para salvar el negocio y nosotros estamos en donde estamos: a cinco horas de nuestros principales mercados emisores, y esto influirá mucho en el coste del paquete vacacional. Venir a Canarias costará más caro porque estamos más lejos. En invierno esto se nota menos, porque nuestro clima favorece que la gente gaste más por venir a las Islas, pero en verano la competencia es feroz. Por eso creemos que es un buen momento para incentivar la conectividad en las Islas y tener, de cara al verano, unas ocupaciones razonables en nuestros establecimientos”.

-Sin embargo, parecen haber aflorado algunas reticencias…
“Fíjese que no. Nosotros creemos que la acogida ha sido muy positiva. De hecho, el feedback que tenemos es muy bueno por parte de la sociedad canaria. Es verdad que en algún medio de comunicación hemos sido portada durante varios días seguidos, que ni en nuestros mejores sueños hubiésemos podido pagar una publicidad así… pero bueno, ahí está el dicho, ¿no?: ¡que hablen de ti, aunque sea mal! Así que ahora todo el mundo nos conoce y sabe que hay una iniciativa de empresarios canarios que tiene el objetivo de mejorar la conectividad de las Islas. Por lo tanto, no le puedo decir que esas críticas hayan sido negativas, todo lo contrario, han sido positivas. Tenemos que rehuir de luchas empresariales y de posibles cortapisas por la competencia. Canarian Airways llega para aportar, no para molestar a nadie. Queremos una política de ventanas abiertas y cuanto más sepa la gente de nosotros, mejor”.

-¿Con solo un avión?
“Bueno, todo empieza por uno, ¿no? Bromas aparte, nosotros no queremos lanzarnos a un mercado tan complicado como este en las Islas a lo grande. No estamos locos. Queremos empezar poco a poco y minimizando los riesgos, porque así si nos damos el tortazo podremos asumir las pérdidas. Los planes de la compañía son muy ambiciosos, pero la intención es crecer en función de la aceptación que vayamos teniendo. Tenemos clara nuestra hoja de ruta. De momento, los pasajeros no viajarán a Madrid como sardinas en lata y para mí será un orgullo ver el nombre de Canarias en el cielo”.

-¿Era necesaria la participación del Cabildo de Tenerife en esta iniciativa? [la Corporación insular aporta a la nueva empresa 700.000 euros, con lo que consigue el 25% de las acciones]
“Es que creo que el Cabildo o el Gobierno de Canarias deberían participar en todas aquellas empresas que tengan un carácter estratégico para las Islas, como es este caso. Pero es que, además, no sé por qué se monta tanto revuelo, porque no es la primera ni la última empresa en la que participa una administración pública. De hecho, el propio Cabildo de Tenerife tiene más de 30 empresas en las que participa, y no pasa nada. Nadie habla del ITER, de Titsa o de Metropolitano de Tenerife. Son empresas estratégicas en las que sin la participación de la Administración pública o no sobrevivirían, porque no les es rentable, o los ciudadanos no tendrían el servicio adecuado. Se trata de vertebrar y ayudar a la sociedad, y para eso está el poder público, para apoyar todas las iniciativas estratégicas que puedan ir en aras de mejorar la sociedad. Nosotros consideramos que el Cabildo tiene que estar en este proyecto porque realiza una actividad estratégica para Canarias. Tenemos un talón de Aquiles, que es la conectividad, y por eso insisto en que el Cabildo y el Gobierno de Canarias deberían participar no solo en nuestra iniciativa, sino en todas las que vayan en pro de mejorar algo estratégico para las Islas. No pedimos subvenciones. No pedimos dinero a fondo perdido, es una participación. En cambio, hay otras empresas aéreas que reciben subvenciones y no se pone el grito en el cielo, porque nadie discute que a una aerolínea se la subvencione para que ponga un avión de El Hierro a Tenerife, porque no vas a dejar a la isla sin comunicación. Pero nosotros no pedimos ayudas. Lo que pedimos es que las instituciones públicas sean nuestras compañeras de viaje. En el ADN de la constitución de esta sociedad no está montar un negocio solo para ganar dinero, sino mejorar de verdad la conectividad aérea de las Islas”.

-Habla de malos ejemplos y los ha habido: el último, el fracaso de Air Europa Express, que fue presentada a bombo y platillo por el Gobierno. ¿Temen que les ocurra lo mismo? Es una historia estigmatizada por los precedentes: aerolínea que nace, aerolínea que desaparece en poco tiempo.
“Sí, es verdad. Pero también tenemos ejemplos de otras que han salido muy bien, ¿no? Mire, ¡claro que tenemos miedo! En caso contrario, seríamos unos ilusos, porque todas las aventuras empresariales tienen una connotación de riesgo. El que no arriesga no gana, pero también estamos convencidos de que es un proyecto bonito, que está bien cimentado y estudiado. Nosotros no vamos a irrumpir en competencia directa con las empresas aéreas. Nuestra hoja de ruta es mucho más ambiciosa que quedarnos solo en una aerolínea. Queremos integrar verticalmente nuestro negocio alojativo, por así decirlo, y buscar clientes no solo para la línea aérea, sino también para cubrir nuestros hoteles. No solo somos gente que quiere montar una línea aérea, sino una empresa de empresas que tienen un producto bueno y quieren asegurarse que este sea usado con clientes que quieren venir a un precio razonable. Por eso creo que es positivo que al final 22.000 camas de Tenerife y La Palma se hayan unido para intentar tener algo de capacidad de acción en el caso de que vengan las cosas mal, como cuando la quiebra de Thomas Cook, que de un día para otro nos quedamos con los hoteles vacíos. Y esto no es un problema solo de nosotros, sino de la sociedad y del Gobierno y el Cabildo, porque si cerramos, dejamos de dar empleo”.

-¿Por qué no hay empresarios de Gran Canaria en este proyecto? ¿Cree que hay celos porque la iniciativa ha partido de Tenerife?
“Nosotros no desterramos a nadie. La iniciativa la comentamos con empresarios de otras islas y, por el momento, no han querido participar, pero eso no significa que en un futuro no lo hagan. Pero, fíjese, yo no achaco las críticas a un tema de celos o de pleito insular. Puede ser que haya algunos intereses detrás de que este proyecto no salga adelante, pero lo que hay que tener claro es que lo que beneficia a una isla nos beneficia a todos”.

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