superconfidencial

Eh, Torres

No conozco a Torres, presidente del Gobierno de Canarias, porque ya no quiero conocer a nadie más, pero le tengo por una buena persona. De vez en cuando suelta alguna patujada, pero en general es coherente, cuando no se acuerda de que es sociata y le traiciona el adulamiento a Sánchez, el fatuo, caradura, narciso y mentiroso habitante de La Moncloa. Porque creo en Torres le pido que investigue si los afectados por “el” Covid-19 (aquí siempre me ponen “la” Covid-19, ya estoy resignado, pero si es un virus es “el” no “la”) en Tenerife están bien contados. Ya lo dije en un artículo anterior: no me cuadra que en Tenerife se contagien más de cien diarios y en Gran Canaria menos de 20, con poblaciones semejantes y sin grandes diferencias en la edad de canariones y chichas. No me creo la estadística oficial y aquí falla algo: o la cantidad de PCR hechos en una y otra isla, o la orientación de los alisios, o la ubicación geográfica de los encargados del recuento, o la jerga de Artenara, vete tú a saber. Blas Trujillo, el de Sanidad, es una buena persona, lo conocí allá en los tiempos de Jerónimo -no el indio, sino Saavedra-, cuando en Canarias nos conocíamos todos y los políticos no se habían encerrado en sus jaulas de cristal opaco. Juega peor al fútbol que su hermano Alexis, pero es listo como una tea y ha sabido subirse a los trenes en marcha. Y me dicen que cuando alguien se le acerca no huye ni finge tener prisa, sino que habla. Pues manda tú también a contar bien, Blas, porque no es justo -ni lógico- castigar con un nivel 3 de pandemia a Tenerife cuando resulta que es imposible que existan esas diferencias que los que cuentan la cosa estiman. Pongan más celo en el conteo y sean más justos.

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