Plano corto

Santiago Pérez: “Fernando Clavijo se ha convertido en chico de los recados del PP”

Practica el baloncesto, desde niño, por tenacidad, afición y constancia: "He aprendido a combinar la acción individual con el trabajo colectivo. Y a jugar al contraataque”.

Santiago Pérez, durante un partido con el equipo de veteranos del CB Canarias. / DA

En sus primeros años como estudiante de Derecho en la Universidad de La Laguna, Santiago Pérez García hizo carrera en el movimiento antifranquista. Actualmente dobla la curva de la representación institucional. El deporte, la música, la política y la docencia le han dado vidilla.    

-Después de tantos años en la actividad pública, ¿a qué se aspira en la vida? 
“Desde el punto de vista institucional, a nada”.  

-¿Se acerca la retirada? 
“El compromiso político con los valores y los principios en los que creo me acompañará hasta que me muera”. 

-¿El nombramiento como senador autonómico es el final del camino? 
“El último tramo de mi trayectoria institucional. Para mí, es un gran honor del que estoy muy agradecido”.  

-¿En lo personal? 
“Vivir”. 

-¿Cómo? 
“Como siempre me ha gustado: interesado en la política, practicando deporte, disfrutando de la música, estudiar…”.  

-¿En qué se asemeja la política al baloncesto? 
“Yo he jugado al baloncesto, desde niño, por tenacidad, afición y constancia”.  

-¿Qué se aprende? 
“A combinar la acción individual con el trabajo colectivo. Y a jugar al contraataque”.  

Cuidado con eso! 
“Cuando el adversario se cree muy fuerte, te cree muy débil y calcula mal la correlación real de fuerzas”.   

-El balón le rebota en la frente y se cae de espaldas… 
“Ha sido una enseñanza muy útil para la vida”. 

Una asimilación familiar! 
“Mi familia es fundadora del Canarias”. 

-La cuna era una cancha… 
“Con Pepe Cabrera, desarrolló por primera vez el proyecto de ascender a la máxima categoría. Yo era júnior”.  

Un momento ideal! 
“Me ofrecieron jugar en el primer equipo. Fui el base titular durante dos temporadas: 73-74 y 74-75. No subimos”. 

Oh! 
“En la siguiente campaña nos enfrentamos al Náutico, que había descendido. Ganó el Náutico y subió”.  

-¡Canastas! 
“Su entrenador, Heredia, quería contar conmigo”.  

-¿Cuál fue la reacción? 
“Yo, entusiasmado de la vida, con 20 años y en quinto de Derecho. Ilusionado”.  

-¿Entonces? 
“Al empezar la pretemporada, la Brigada Político-Social [la secreta] emprendió una operación para detenerme”. 

-No sería por motivos de índole deportiva… 
“Había una orden del Juzgado de Instrucción número 2 de La Laguna”. 

Un chico malo! 
“Después de un mes de persecución por la isla, tuve que marcharme de aquí en condiciones muy precarias”. 

-Una faena, francamente… 
“Al morir Franco regresé clandestinamente, porque ya estaba citado para el servicio militar por mi quinta”. 

-No al cuartelillo… 
“Terminé la carrera y al día siguiente me metieron en el cuartel”. 

-¿Dónde? 
“Serví en la sierra de Ronda, en Infantería”. 

-¡A otro ritmo! 
“Una lesión me apartó del baloncesto durante más de veinte años y, después de una operación, he vuelto a jugar”. 

-Cuesta dejarlo, ¿no? 
“Con 66 años, juego de base en el equipo de veteranos del Canarias. Para mí, eso no tiene precio”.     

-¿El deporte fortalece el cuerpo y la música relaja el corazón? 
“Sí, bueno…”.  

-Si la mente se acopla al alma, las vibraciones tocan las fibras sensibles… 
“El mirlo canta en el monte; el capirote, en la higuera; el gorrión, en los trigales y el canario, donde quiera”. 

Santiago Pérez, de parranda. / DA

-Los desencantos se alivian cantando… 
“Tuve la suerte de ser miembro de la coral universitaria y de Los Sabandeños”.   

-Posteriormente, con Elfidio Alonso en el Ayuntamiento de La Laguna… 
“Yo voté a Elfidio para alcalde como consecuencia de un pacto al que me resistí hasta el final”. 

-¿Cuánto duró la armonía? 
“Coalición Canaria rompió el acuerdo dos días después”. 

-¿La relación entre los dos se resquebrajó? 
“Se resintió, era inevitable. El tiempo ha curado las heridas y el afecto continúa. No recuerdo no conocer a Elfidio”. 

-Eso se queda grabado… 
“Un disco”. 

-¿Qué? 
“He grabado un disco”.  

-¿Con quién? 
“Somos algunos exsabandeños, bajo la dirección de un músico argentino afincado aquí, Horacio Héctor Díaz”. 

-¿De qué trata? 
“Es un homenaje a Óscar Valles [compositor, guitarrista y cantautor bonaerense]”. 

-¿Serenatas? 
“El que da serenatas por fuera de Génova 13 [sede nacional el PP] es Fernando Clavijo. Está encantado”. 

-¿Quién lo manda? 
“Se ha convertido en el chico de los recados de Teodoro García Egea [secretario general del Partido Popular]”. 

-¿Qué busca? 
“Está de francotirador en el Senado, con la ensoñación de que puede acabar liderando la gran derecha en Canarias”. 

-¿Se le pasa por la cabeza? 
“Clavijo no piensa en otra cosa. Está obsesionado. Sin el poder no es nadie”. 

-¿La docencia es esencia? 
“Sin esa vocación no me entendería ni yo mismo. Soy profesor de Derecho Constitucional jubilado después de 30 años de docencia efectiva”. 

Santiago Pérez García. / SERGIO MÉNDEZ
Santiago Pérez García. / SERGIO MÉNDEZ

Reseña biográfica 


Santiago Pérez García es abogado y profesor jubilado de Derecho Constitucional de la Universidad de La Laguna, donde impartió las materias de Historia de las Instituciones Políticas, Teoría del Estado, Derecho Constitucional, Derecho Autonómico Canario, Fundamentos Constitucionales de la Autonomía Local, Instituciones Europeas, e Introducción al Derecho para alumnos de Ciencias Económicas. Formó parte de la coral universitaria de La Laguna del grupo folclórico Los Sabandeños. En el ámbito deportivo, fue base del primer equipo del Club Baloncesto Canarias, y de los equipos juvenil y júnior del Náutico. En el franquismo, el Tribunal de Orden Público lo encausó por asociación ilícita y propaganda ilegal. Asesoró a Comisiones Obreras en el norte de Tenerife a finales de los años setenta. 


El 17 de marzo de 2021 adquirió la condición plena de senador autonómico, tras haber sido elegido por el Parlamento de Canarias el 10 de marzo en sustitución de Pedro Ramos Negrín, que renunció al cargo por motivos de salud. Ha sido vicepresidente del Cabildo de Tenerife (1983-1987), presidente del Consejo de Administración del Hospital Universitario de Canarias, director general de Desarrollo Autonómico del Gobierno de Canarias (1983-1984) y diputado en el Parlamento (I, VI y VII legislaturas). Ya había sido senador por la isla de Tenerife en la IV, V y VI legislaturas. En la quinta ejerció de secretario general del Grupo Socialista y de portavoz socialista en la Comisión General de Comunidades Autónomas. Ha estado vinculado al Ayuntamiento de La Laguna de 1995 a 2007 y desde 2011 hasta la actualidad. En el presente lleva el área de urbanismo: noveno teniente de alcalde en Ordenación del Territorio, Promoción de Desarrollo Local y Bienestar Social y Calidad de Vida. 


Santiago Pérez ha estado 32 años en la oposición. El PSOE ha sido su partido desde hace cuarenta años, con diversas responsabilidades orgánicas e institucionales. Llegó a ser, de hecho, secretario general de los socialistas tinerfeños (2000-2004). Tras pedir la baja, fundó Avante La Laguna y regresó en diciembre de 2020. Al frente de la candidatura al Ayuntamiento, ganó holgadamente en 1999. En términos globales, el PP ganó las elecciones municipales. Los socialistas laguneros sacaron 13 de los 27 concejales, pero un pacto de CC con el PP proyectó a Ana Oramas, que perdió contra él por diez puntos porcentuales y tres actas de diferencia: “Después de haber estado años implorando la mayoría absoluta, puso los pies en polvorosa. Ella sabía por qué. El Ayuntamiento estaba al borde del colapso y, en esas condiciones, ella no podía crecer. Yo me enteré cuando afloró la deuda, en 2012. Entonces encontró a alguien dispuesto a hacerse cargo de eso por pura ambición, que era Clavijo”. 

Senador autonómico: “Que los socialistas laguneros, tinerfeños y canarios me propusieran como candidato al Senado y haya podido volver a la Cámara Alta, en representación de Canarias, ha sido un gran honor y una muestra de afecto que llevo muy adentro. Especialmente, los socialistas laguneros, Luis Yeray Gutiérrez [el alcalde] y Pedro Ramos, que fue quien aportó mi nombre; Pedro Martín [secretario insular y presidente del Cabildo] y Ángel Víctor Torres [secretario general y presidente del Gobierno canario]. Me impactó mucho y me ayudó a aguantar los dos meses de escarnio al que me sometieron los mercenarios de Coalición Canaria en los medios informativos, que se inventaron que yo me iba al Senado para aforarme, como si todos fuéramos iguales”. 

Relación con Coalición Canaria: “Como en todos los partidos, hay de todo. La relación que tenía con Adán Martín, del que fui oponente en el Cabildo años y con el que luego coincidí en el Parlamento de Canarias, él siendo presidente del Gobierno, nada que ver con la que he tenido con Fernando Clavijo ni con Ana Oramas”. Ahora es vecino de ambos en las Cortes: ella, en el Congreso, y él, en el Senado.  

Acerca de Fernando Clavijo: “Salió corriendo al Senado, cuando debería haber dado la cara ante el pueblo canario y liderar la oposición, que se ha quedado como pollo sin cabeza. Nunca ha ejercido la oposición. Me pregunto qué le une al Partido Popular, cuando ha defendido la fórmula del Estado libre asociado para Canarias. Él, que decía que los representantes de los partidos nacionales eran medianeros. Me quedo asombrado. De lo que hizo en el Gobierno de Canarias solo me acuerdo de la Ley del Suelo. Yo viví en la etapa de Clavijo el episodio más bochornoso como político en activo. Cuando presentó el proyecto, la federación de constructores inmobiliarios de Las Palmas, dirigida por Salud Gil, le conminó públicamente a que no permitiera que la iniciativa fuera modificada durante el ¡paseíllo! parlamentario. Jamás he visto a un sector empresarial dándole una orden al presidente y que este ni chiste. Clavijo no tuvo la dignidad de ponerlos en su sitio, porque ese proyecto lo habían pactado entre ellos o se lo habían impuesto los promotores y constructores inmobiliarios. Me quedé escandalizado”.