Conversaciones en Los Limoneros

Concepción: “Sólo vendería mi 20% del Club si el proyecto presentado fuera bueno para el Tenerife”

Miguel Concepción Cáceres, presidente del Grupo Traysesa y del CD Tenerife

Miguel Concepción, presidente del Club Deportivo Tenerife. | Fran Pallero

A Miguel Concepción Cáceres, presidente del C.D. Tenerife y del grupo Traysesa, nació oficialmente en Los Llanos de Aridane, aunque en realidad su venida al mundo tuvo lugar en Tazacorte (La Palma), en 1953. La vida le ha dado muchas satisfacciones y algún que otro palo, de los que no pienso hablar. De las cosas positivas, sí. Miguel es vitalista, amigo de atar las cosas en un papel, aunque con su palabra sea siempre suficiente. Al menos para mí siempre lo ha sido. Él es uno de los dos presidentes que más tiempo ha permanecido en el cargo, en la historia del C.D. Tenerife. Javier Pérez lo ocupó durante 16 años y pico y Miguel ya lleva 15. “Yo no quiero batir el récord de Javier, yo lo que quiero es subir al equipo”, me dice. Estamos sentados tranquilamente en Los Limoneros, hablando de lo divino y de lo humano; tomo alguna nota. Llevo mi habitual camiseta de Inurria Style y Miguel va también de sport, no con las formalidades del palco. Su tinto de la Finca Parque Los Olivos, en Arico, ha sido proclamado mejor vino de Canarias en el concurso de Agrocanarias de este año. Y se le ve muy contento por ello. Miguel es un hombre sin miedo, pero en esta sociedad tan rara y con tantas fuerzas ocultas hay que tener siempre un poco. Su esposa, Eva, y sus dos hijas y ahora sus nietos son el mejor soporte de su vida personal. Yo supongo que a estas alturas Miguel Concepción maneja fácilmente los entresijos del fútbol. Ha pasado la crisis de la pandemia como un jabato, en medio de una gran carencia de obra pública y no digamos de obra privada, que naturalmente afecta a su empresa. Y los datos económicos durante su presidencia en el Club son espectaculares, como verán ustedes enseguida. No ha sido fácil la entrevista, porque al presidente del Tete no le gusta demasiado figurar en los papeles de periódicos ni en las redes. Prefiere la discreción. Seguimos hablando, ahora de su aceite de oliva, considerado como uno de los mejores del mercado español. ¡Aceite de oliva hecho en Canarias! Con ustedes, Miguel Concepción Cáceres.

-Cuando cogiste el Club aquello era un desastre económico.
“Más o menos, sí”.

-¿A cuánto ascendía la deuda?
“A 54 millones de euros. Parecía totalmente inviable hacerle frente, pero me empeñé en sacar el Tenerife adelante, en salvarlo de la desaparición; y lo conseguimos”.

-Cierto director regional de un gran banco, una persona importante, me dijo un día en Las Palmas que era imposible, con esa deuda, evitar la desaparición del Tete.
“Pues ya ves, se equivocó. Gestionando bien se pueden hacer muchas cosas”.

-¿Y en cuántos se han quedado aquellos 54 millones?
“En ocho, a pagar a largo plazo con un crédito de Caixa Bank. O sea, que el Tenerife se encuentra, en el conjunto de los clubes de fútbol españoles, en una situación absolutamente saneada. Y ello nos da mucha confianza”.

-En 2022 se celebra el Centenario del Club. Tienes logotipo, supongo que también les concederán un sello de Correos y quieren celebrar como corresponde este hito histórico.
“Para mí sería maravilloso lograr el año que viene el ascenso, honrar el Centenario y luego retirarme, que ya está bien. Pero todo eso depende de muchas cosas, sobre todo de que el balón entre en la red”.

-Pero será para ti una tranquilidad ver el panorama económico saneado.
“Claro, y eso contribuye a poner en marcha los proyectos, entre ellos el de la Ciudad Deportiva, de la que el Cabildo financia un 70% y el Club el 30%. Será un vivero magnífico para los jóvenes de nuestra cantera”.

-Vamos a hablar de fútbol. ¿Contento con Ramis?
“Muy contento; con él y con el director deportivo, Cordero. Juan Carlos Cordero ha sido el auténtico responsable de los grandes éxitos deportivos de equipos tan modestos como el nuestro, como pueden ser Cádiz y Granada. Hoy esos equipos están en Primera División. Posee muchos conocimientos para desempeñar su labor. Y su labor actual es configurar una plantilla capaz de ascender a Primera”.

-Háblame de Ramis.
“Está construyendo un equipo nuevo, de atrás adelante. La defensa la tenemos asegurada, lo mismo que el centro del campo. ¿Qué nos falta gol? Sí, pero es que un goleador bueno te cuesta lo que el presupuesto para toda una plantilla. Por eso hemos de fijarnos en futbolistas que juegan en Segunda B y que sean muy buenos. Y formarlos nosotros, que explosionen en el Tenerife”.

-¿Cuánto gana, de media, un jugador del Tenerife?
“En números redondos, unos 150.000 euros al año”.

-Voy a citarte algunos jugadores, al azar.
“Los que quieras”.

-El tema de los porteros.
“Muy fácil, Dani Hernández y Soriano se tendrán que disputar el puesto. El entrenador decidirá”.

-¿Alberto?
“Tiene contrato. Otra cosa es que recibamos una oferta por él, con el dinero sobre la mesa. Entonces veríamos”.

-No sigue Suso Santana. ¿No te da pena su retirada?
“¡Suso se queda! Pero ya no como jugador, sino en el staff técnico. Y como embajador del Centenario. Es un gran chico, lo ha dado todo por el Tenerife. Tenía opciones de continuar jugando en otros equipos y prefirió seguir con nosotros, trabajando para el equipo. Eso le honra”.

-Miguel, voy a ponerte en un compromiso.
“Adelante”.

-Pongamos que ahora viene un jeque árabe, de esos que se meten en los clubes de fútbol de todo el mundo, a comprarte tus acciones.
“Pues, nada. Estudiaría la oferta, vería la seriedad del comprador y haría lo mejor para el Club. Tendría que analizar muy bien el proyecto deportivo y social que presente ese supuesto comprador”.

-¿Cuál es tu actual porcentaje en el accionariado?
“Un 20% aproximadamente”.

-¿Y cuánto vale ese 20%?
“Pues alrededor de unos ocho millones de euros, en Segunda División. En Primera, el doble”.

-No está mal, ¿no? Te vendo mis tres acciones.
“Ahora mismo te doy los 300 euros”.

-Háblame de la Fundación.
“Está cumpliendo muy bien su trabajo. Hemos puesto al frente de ella, como secretaria, a Milagros Luis Brito y estamos satisfechos con su labor. Se dicen muchas tonterías por ahí y se cuentan muchas mentiras sobre la Fundación, pero ya estoy acostumbrado.”.

-Ya lo sé. Me han dicho que te pregunte si vas a convocar elecciones.
“Claro que sí, cuando toque. Tengo un año todavía. Lo haré en el momento que crea oportuno”.

-Por cierto, ¿cuántos empleados mantiene el Club?
“Alrededor de ochenta. Y algunos, como el gerente Juan Amador, el secretario general Nacho Abad y el jefe de Prensa Javi Armas llevan mucho tiempo en el Tenerife. Tenemos un personal altamente cualificado, lo cual también nos aporta mucha seguridad en la gestión”.

-¿Cuál fue el secreto para abordar la deuda y sanear el Club? Ya dije antes que nadie creía que fuera posible.
“Hay una palabra clave: saber gestionar. Yo le di al Club una gestión empresarial, con la ayuda de mis colaboradores. A partir de ahí lo conseguimos; y también a fuerza de mucho sacrificio y dedicación”.

-Si quieres no me lo contestas, porque pactamos no hablar de asuntos personales. ¿Te consideras maltratado por esta sociedad?
“No, no. Cada pueblo, cada sociedad, actúa de una forma diferente. Vives aquí, tienes que aceptar lo que venga. Y el canario es muy particular. Pero no somos ni mejores ni peores que los demás. Mis problemas los resuelvo yo, como he hecho toda mi vida”.

-Por cierto, con éxito.
“Si tú lo dices”.

(Uno de los viajes más recordados por mí fue a La Palma, cuando Miguel y Eva me invitaron a su casa, en la Isla. Hace muchos años, en una Bajada. Yo no había visto nunca bailar a los Enanos de la Virgen de las Nieves. Me emocioné. Siempre recordaré el trato exquisito de Miguel Concepción y de su familia en aquel viaje. Yo trabajaba en Canal 4, que sigue en antena y por el que le pregunto a su propietario).

“Pues he conseguido que ya no me cueste dinero, se está autofinanciando, lo que para mí ha sido una buena noticia. Nos hemos trasladado del Sur a Santa Cruz y ahora voy a ver qué hago con los estudios del Sur, porque era más racional tenerlos en la capital, sobre todo para los programas en directo con invitados”.

-¿Te acuerdas cuando compraste el canal? Me pediste consejo, siendo yo director de La Gaceta de Canarias.
“Sí, y también recuerdo que me dijiste que un canal, con el modelo que yo quería, se podía gestionar con seis o siete personas, o con menos. Tenías razón, aunque a veces se nos haya ido de las manos. Pero ya te digo que en este momento cubre gastos, lo cual me parece un éxito de gestión”.

-Y a pesar de que no es lo tuyo, porque lo tuyo es la construcción y sobre todo el asfaltado de vías, lo has mantenido en el tiempo. Unos 20 años.
“Ha valido la pena. En el periodismo, en la comunicación audiovisual, también se encuentran satisfacciones”.

-Voy al vino. ¿Cómo te quedaste cuando tu tinto de la Finca Parque Los Olivos ganó el premio al mejor vino de las Islas, en Agrocanarias?
“Pues me produjo ese premio una gran satisfacción. Se trata de un caldo hecho con mucho mimo, con mucho afán; un vino de calidad, como otros que se logran en Canarias. Y aquí tiene mucho que ver nuestro enólogo”.
(Miguel me regala tres botellas de ese vino -cosecha de 2020- y nos tomamos otra en la mesa, pero creo recordar (no lo anoté) que del año anterior. Y me incluye en el lote dos latas de aceite de oliva, que ya he probado también y que me parece excelente, con un grado de acidez por debajo del 2%. Procede de olivos plantados hace más de 15 años en Arico, al pie del monte, y cuidados durante más de cinco años hasta que dieron su primera cosecha. Una exquisitez)

-Quién te lo iba a decir.
“Al principio fue un capricho, un hobby; ahora, este premio me ha dado alas para volar más alto, pero no creas que demasiado alto. Quiero supeditarlo todo a la calidad”.

(Hemos hablado de lo divino y de lo humano. El presidente del Tete, el empresario está relajado. Tiene una agenda de bolsillo en la que apunta todas sus citas. Es un hombre cumplidor, repito. La entrevista la pactamos con casi un mes de anticipación. Y allí estaba, puntual, como un clavo. Cuando trabajé con él, jamás me falló. Espero que yo a él tampoco. Y el Tenerife está en las mejores manos. Sólo falta que la pelota entre en la red del contrario. Si es así, el año que viene, a Primera División).