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El cambio climático

En lo que supone todo un cambio en la tendencia informativa actual de la cadena, he recibido una información que indica que la CNN va a relegar de la apertura de sus informativos el asunto del COVID-19 y va a insistir en el cambio climático. Los enemigos de Jeff Zucker opinan que se trata de […]

En lo que supone todo un cambio en la tendencia informativa actual de la cadena, he recibido una información que indica que la CNN va a relegar de la apertura de sus informativos el asunto del COVID-19 y va a insistir en el cambio climático. Los enemigos de Jeff Zucker opinan que se trata de una oscura estrategia con un fin por ahora inconcreto, pero que nadie demuestra. Parece ser que asistiremos a la proyección constante de videos sobre el derretimiento de los polos, a informaciones alarmantes sobre cambio del pH de los océanos y al aumento del nivel del mar, extremos que han sido comentados en estas mismas páginas por la doctora Omaira García, investigadora principal de la Agencia Estatal de Meteorología de España. La doctora Omaira García, que además es canaria de La Palma, se dedica intensamente a la investigación de la atmósfera, el cambio climático y el efecto invernadero. Es decir, que la nueva política informativa de una de las grandes cadenas de televisión mundiales puede ser sincera y destinada a advertir sobre los fenómenos atmosféricos que agitan el futuro del planeta. De la entrevista que mantuve con la doctora Omaira García saqué una conclusión: que depende de nosotros detener la catástrofe, en contra de los que opinan que no existe tal cambio sino que todo responde a ciclos climatológicos. Los estudios en poder de los científicos llevan la contraria a los escépticos y a los conformistas. Yo debería decir que me tomaba a la ligera el cambio climático hasta que hablé con esta investigadora, encargada del laboratorio denominado Espectrómetro de Infrarrojos por Transformada de Fourier, uno de los pocos que existen en el mundo. El año que viene se instalará otro, mucho más moderno, en las instalaciones de la AEMET de Izaña. Es para preocuparse y no se trata sólo de un cambio de tendencia informativa, sino probablemente de la supervivencia del planeta.