Entrevista

“Tenerife ha conseguido ser el destino con más reservas de España, pero con la que está cayendo, se cancelan”

El presidente del Cabildo esboza en esta entrevista con DIARIO DE AVISOS la visión municipalista que, como la COVID-19, asegura que ha marcado los pasos a la hora de gobernar la Isla

Está a mitad de mandato, y el hecho de gobernar en minoría, con el apoyo externo de Sí Podemos Canarias y compartiendo áreas con Ciudadanos, no ha evitado que Pedro Martín Domínguez (Guía de Isora, 1965), secretario general del PSOE en Tenerife, dé cumplimiento a los objetivos que se había trazado para las elecciones de 2019. Tal y como reconoce en esta entrevista con DIARIO DE AVISOS, la pandemia de la COVID-19 ha condicionado la gestión de él y sus consejeros. Sin embargo, desde una perspectiva municipalista, esbozando una visión global de la Isla, compuesta por 31 municipios, el socialista asegura ver una oportunidad en esta coyuntura para acelerar procesos como la digitalización de las administraciones, o que la crisis sanitaria ha puesto de relieve problemas como la soledad de los mayores, a los que hay que dar respuesta. En el ámbito político, anuncia en esta entrevista su disposición a presentarse a la reelección como líder de su partido en el próximo congreso en la Isla, lo que de facto le concedería el ticket para volver a ser candidato por el PSOE a la Presidencia del Cabildo de Tenerife. En el actual periodo preside también la Federación Canaria de Islas, la Fecai.

Una vez alcanzado el ecuador de la legislatura, ¿se arrepiente de algo?
“Seguramente, en este tiempo ha habido decisiones que podían haber sido mejores. Hay margen de mejora, pero la verdad es que tanto mi equipo como yo dedicamos no menos de 10 a 12 horas diarias al trabajo en el Cabildo. Es complicado por muchos motivos: por la COVID, que como al resto de la sociedad nos ha marcado la gestión; por la necesidad de poner en orden las numerosas empresas públicas, en muchas de las cuales hemos tenido que intervenir decididamente para recuperarlas, y en otros casos, para depurarlas también en responsabilidades. Y luego, una gestión compleja porque no solo estamos en un pacto, sino en minoría”.

– ¿Y algo de lo que se sienta especialmente orgulloso?
“Orgulloso, quizás, no sería el término adecuado. Estamos convencidos de que caminamos por la buena línea cuando reorganizamos las empresas del Cabildo y ponemos al día situaciones que nos parecía que no eran las adecuadas. A partir de aquí, me parece importante que hayamos podido abrir una gestión política que llegue a toda la Isla. Eso significa que se ha puesto más dinero que nunca en programas de empleo, pero que no reparte el Cabildo; lo repartimos entre los 31 municipios de Tenerife. Y no según le parece al presidente insular: lo consensuamos con la Fecam y llegamos a un acuerdo conjunto, no por simpatías o interés político, sino con criterios objetivos. En el periodo de un año hemos puesto más de 18 millones de euros en manos de los ayuntamientos, para colaborar con programas de empleo, de formación. De igual manera, estamos hablando de la creación de una oficina itinerante para ayudar a los municipios con funcionarios, secretarios e interventores que permitan agilizar los trámites; facilitar que los asuntos salgan, que no se estanquen los papeles. Tenemos una visión muy municipalista, muy pensada en los municipios y muy territorial”.

– ¿Le hubiese gustado que los indicadores epidemiológicos hicieran posible aplicar un nivel 3 reforzado en vez del 4?
“Bueno, después de las últimas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, creo que al final queda muy desdibujado lo del nivel 3 y nivel 4. Lo que hoy pediría es continuar con la responsabilidad social; hay personas que no dicen con quién han estado cuando dan positivo, y eso está generando problemas. Cuando se plantea la posibilidad de hacer cribados, se nos quedan muchas pruebas por realizar porque la gente no acude. Sé que hay un agotamiento grande con respecto a la enfermedad, pero estamos en este momento con los indicadores más altos de toda la pandemia. Esta situación es gravísima. No sé si algunas personas que se toman esto alegremente no se han dado cuenta de que se está jugando con la economía de esta isla, no solo con un problema sanitario”.

– ¿Las administraciones están teniendo suficientes herramientas?
“Sin lugar a dudas, las administraciones siempre podemos hacer más, pero es difícil, porque algunas de las medidas que nos parecía que ayudaban a controlar la pandemia han sido tumbadas por los tribunales. Ante esta situación, lo que estamos intentando es aumentar en todo lo posible la vacunación. Y hemos tramitado un nuevo convenio con el Servicio Canario de la Salud para ceder el Santiago Martín hasta el 30 de agosto; negociamos con los equipos de baloncesto para proponerles otras instalaciones”.

– ¿Le resulta difícil hacer cumplir las medidas en entornos como, por ejemplo, el transporte público? Se han visto tranvías y guaguas hasta los topes…
“Es muy complicado. Hemos pedido ayuda al Gobierno de Canarias para hacer respetar los aforos dentro de los vehículos con la policía autonómica, pero no es sencillo. Son muchas líneas, puedes tener un número muy alto de personas en una parada y en la siguiente reducirse. Hay que apelar a los ciudadanos, porque no se pueden poner inspectores en todas las paradas de guagua de la Isla; en Tenerife tenemos 3.500. Imagínese. De todas formas, no es un lugar que se nos haya indicado que pueda ser un foco habitual de contagios, porque la gente va con mascarilla y se suele mantener cierto grado de ventilación”.

– ¿Qué le diría a los tinerfeños que hacen cumpleaños a estas alturas de la pandemia?
“Hay quien incumple las medidas y grita libertad. A mí, desde luego, no me parece razonable. No creo en la libertad de quitarse la mascarilla, de no respetar las medidas. Creo que lo que se está pidiendo es libertad para poder contagiar a otros y para deteriorar la economía, para generar problemas en los servicios de Atención Primaria, en los hospitales. Me preocupa esa manera de ser tan egoísta, pero afortunadamente, en nuestra isla el número de personas que piensan de esa manera es muy reducido”.

– Luego, ¿no le inquieta el movimiento negacionista?
“Afortunadamente, es pequeño en la Isla, pero lógicamente me preocupa, porque con una variante como la delta, que es casi 10 veces más contagiosa que la primera que llegó a Canarias, que haya unos centenares de personas que actúen de esa forma lo que está es ayudando a que se propague la enfermedad. Hace unas semanas, se tenían que interrumpir las operaciones porque era tal el número de casos de COVID, que obligaban a tomar medidas como esta y solo se intervenían casos oncológicos. Eso es muy serio, y creo que ha quedado bastante demostrado que las vacunas ayudan no solo a superar la enfermedad con mayores posibilidades de éxito, sino a que haya menos hospitalizaciones”.

– ¿Ve el escenario post-COVID cada vez más cerca?
“Permanentemente estamos haciendo planes. El año pasado había una sensación generalizada de gran optimismo, con la posibilidad de empezar a vacunar y las perspectivas eran aparentemente buenas. Sin embargo, la realidad nos ha llevado a que esto se vaya alargando en el tiempo. Confío en que, una vez que consigamos doblegar esta curva y reducir los casos, podamos reactivar la economía de una manera relativamente rápida. Ahora el objetivo está puesto especialmente a partir de octubre; nos jugamos muchísimo con los mercados habitualmente más populosos, como el británico y el alemán”.

– Usted apunta a las vacunas como solución para la quinta ola, pero Canarias ha sido de las que menos dosis ha recibido…
“Ahora, dentro del conjunto de la población española, estamos en la mdia de los índices de vacunación. Tenemos un muy buen ritmo, y lo importante es que podamos tener, terminado agosto, el 70% de la población diana vacunada. No creo que en este momento vayamos a tener un problema de distribución. Lo que tenemos que conseguir es la concienciación de la gente para venir a vacunarse. No se ha tenido que suspender vacunación debido a que no hayan vacunas que poner; se ha tenido que suspender porque aumentaron los casos y hubo que trasladar a personal sanitario a los hospitales como refuerzo”.

– A los jóvenes se les señalaba como causantes de los contagios. Ahora han demostrado una implicación importante.
“Sí, y ojalá fuese más. El otro día había posibilidad de vacunar a muchos más jóvenes mayores de 18 años, y sin embargo, aun habiendo un número importante de jóvenes, no fue el que se esperaba. Por eso rápidamente hubo que bajar a 16 para aprovechar las vacunas”.

– ¿Qué papel tendrá el Hospital del Sur en la nueva configuración de la sanidad tinerfeña?
“Primero tenemos que tener un Hospital del Sur de verdad, que todavía no lo es. Así se los he dicho al presidente del Gobierno de Canarias y al consejero de Sanidad. Les he trasladado que el Cabildo de Tenerife pone a disposición el edificio anexo a El Mojón para adaptarse a salas de hospitalización, quirófanos… nuevos servicios. A partir de ahí, lo que queremos es un acuerdo con el Gobierno para que, en los terrenos que tiene, nos ceda suelo para construir una residencia de mayores y dependientes, que es otra de las grandes carencias. En la Isla hacen falta plazas, especialmente en la zona metropolitana y el Sur”.

– ¿Qué instalaciones esperan poner en marcha?
“De una parte, este acuerdo con el Gobierno de Canarias. En segundo lugar, ampliar instalaciones en el hospital del Norte. Y en tercero, impulsar un proceso en el que llevamos tiempo trabajando, para poder trasladar a los mayores del Febles Campos a unas nuevas instalaciones de manera temporal, y así demolerlo y construir un nuevo centro, moderno, y desde luego en las condiciones adecuadas para atender a los más dependientes”.

– ¿Qué programas sustituyen al de Ansina?
“Ansina tenía un repertorio de actividades muy limitado. A menudo, muchas las hacían ya los ayuntamientos. Nosotros queremos aportar un servicio más especializado, no solo ocupar el tiempo libre de las personas. Queremos llegar a los que no van a los clubes de la tercera edad; los mayores que viven solos. Nos parece importantísimo llegar a muchos núcleos rurales, pequeños barrios, zonas alejadas. Hasta ahora no estaba ocurriendo; solo en algún núcleo, y de prácticamente dos municipios. Lo que planteamos es un plan que permita llegar a los 31 municipios. No se ha podido implementar como nos hubiera gustado, porque desgraciadamente la COVID nos frena. Pero creo que es un proyecto interesante, inclusivo, y sobre todo un paso de evolución en el cuidado de los mayores, notablemente superior a lo que hasta ahora se estaba haciendo”.

– Parece que las autoridades británicas no están del todo satisfechas con la afluencia de turismo tras la reapertura…
“Cada vez que hablo con algún embajador, el de Reino Unido, Alemania o Irlanda, la pregunta siempre es la misma: ¿cuántos casos por cada 100.000 habitantes? Hemos querido establecer con los representantes de esos países una conexión permanente, por eso cada semana, y en ocasiones cada 15 días, mandamos informes de cuál es la situación de Tenerife, con número de camas ocupadas en UCI, en planta, enfermos de COVID, incidencia acumulada, número de vacunaciones que se han realizado… y eso nos permite tener una relación de confianza, porque saben que la información que les damos es rigurosa. Si bajamos de 50 casos, que sería lo ideal, no habría país alguno que plantease ninguna restricción, y no puede haber otro objetivo que ese”.

– ¿Y la temporada de verano?
“El verano lo tenemos casi perdido. Desgraciadamente la COVID no nos ha permitido obtener el éxito que querríamos, pero durante un mes, Tenerife ha conseguido ser el destino turístico con mayor número de reservas de toda España. Por encima de Ibiza, de Mallorca, de cualquier otro destino, tanto insular como peninsular. El problema es que con la que está cayendo, en el último momento hay personas que deciden no viajar. Pero es una muestra de que hay interés, de que seguimos siendo capaces de liderar como destino, y, por lo tanto, que las estrategias que hemos puesto en marcha funcionan. Igualmente, los números no creo que vayan a ser buenos hasta que llegue el invierno, y aun así, costará remontar el vuelo”.

– ¿Cómo llega el PSOE de Tenerife al próximo Congreso regional? Viene de perder peso en el Gobierno…
“Perder peso es relativo. Al final, tendríamos que hacer una visión de conjunto. Sí es verdad que he reivindicado una mayor presencia, porque desde el punto de vista orgánico, la gestión del partido en Tenerife obtenía un 99% de apoyos. Hacía muchísimos años que no se lograba, y también diré que hace muchísimos años que una dirección insular nuestra no llegaba al final de los cuatro años”.

– ¿Se presentará a la Secretaría General de nuevo?
“Si encuentro los apoyos necesarios, lo volvería a hacer”.