Baloncesto

Resbalones, ‘derbis catalanes’ y remontadas imposibles: las anécdotas de los CB Canarias-Granca

CB Canarias y Gran Canaria protagonizan una de las rivalidades más atractivas de la ACB

Strivrins (DA), Nico Richotti (ACB Photo / A. Perez) y Juan Méndez (DA)

El derbi canario es uno de los encuentros más atractivos de la ACB. Pese a que los primeros oficiales, en la élite, se disputaron a finales de los años 8o, el regreso del CB Canarias a la élite han convertido a estos encuentros en duelos marcados en rojo en el calendario.

Los CB Canarias-Gran Canaria son especiales no solo por lo que se vive en la grada, sino por lo que ocurre en la pista. Estos duelos nos han dejado algunas de las mejores anécdotas, con protagonistas que figuran en la historia de las dos entidades.

El estadounidense Álex Stivrins

EL PRIMERO FUE AMARILLO

El 28 de octubre de 1989 se veían, por primera vez, las caras en ACB Gran Canaria y CB Canarias. Fue en el mítico Centro Insular de los Deportes, ante 3.000 espectadores (con buena representación de la Peña San Benito). Quizás por ser la primera vez, según cuentan las crónicas, a los jugadores se les pudo ver “nerviosos e imprecisos”, lo que provocó “muchos errores”.

Álex Stivrins, que había firmado una gran actuación, tuvo una pelota para ganar pero, desgraciadamente para los laguneros, pisó la línea de banda, por lo que el Gran Canaria consiguió el primer triunfo en un derbi entre ambos equipos en la ACB. Ya en esa visita se fraguó la gran relación entra ambas aficiones.

EL ‘DERBI CATALÁN

Ahora, cuando suele generarse debate alrededor de los jugadores canarios que militan en CB Canarias y Gran Canaria, es bueno recordar que en el dueño disputado el 3 de marzo de 1990, en el Juan Ríos Tejera, seis jugadores catalanes y cuatro estadounidenses formaban los quintetos de ambos equipos.

Freixanet, Puig, Pera, Johnson, Stivrins o Stewart fueron algunos de los protagonistas de aquel duelo que se llevó el Canarias (83-73), pero que, según las crónica, fue “malo”. Jaume Ventura, entrenador canarista, también catalán, zanjó el debate: “A mí me ha gustado mucho el encuentro”.

LA LEYENDA AURINEGRA DECIDE PARA LOS AMARILLOS
El 10 de abril de 1990 el CB Canarias visitó la pista amarilla para, en un igualado partido, acabar cediendo por 78-76. Curiosamente, en aquella ocasión fue un palmero, Juan Méndez, el que doblegó al cuadro canarista, su equipo de toda la vida. “Fue todo muy extraño, porque lo cierto es que fue un partido en el que jugué muy poco y logré justo anotar un triple sobre la bocina”, recordaba en Diario de Avisos.

El jugador palmero solo tuvo tiempo en ese encuentro para anotar la canasta que condenó al Canarias después de que, siendo siempre titular indiscutible, tuviera que salir del banco de los suplentes prácticamente para esa jugada. “Es extraño, porque por un lado te alegras mucho porque consigues ganar el partido, pero por el otro lado están sentenciando al equipo de tu vida. La sensación es agridulce”, afirmaba.

OTRA VEZ EN LA ÉLITECON RESBALONES

El 4 de noviembre de 2012, con el regreso del CB Canarias a la ACB, los tinerfeños recibían al Gran Canaria. Los locales iban a perder por 71-76 y, paradójicamente, iban a terminar valorando más que su oponente. En un compromiso extraño, con muchos fallos y con muchos problemas para que los jugadores mantuvieran la verticalidad debido a los resbalones que provocaba la humedad en el parqué, los de Alejandro Martínez encadenaron una nueva derrota.

A nadie le tembló el puso. A Martínez, menos. Era el sexto encuentro del curso y el equipo no había logrado su primer triunfo. Aquel equipo, plagado de jugadores que habían ascendido desde la LEB, acabaría salvando, con solvencia, la categoría, además de poner la semilla de la magnífica trayectoria actual.

¡QUÉ REMONTADA!

El CB Canarias llegó a ir perdiendo de 17 tantos ante el Gran Canaria de Walter Tavares. Para colmo, los aurinegros venían de una muy mala racha de resultados, pero el equipo no se descompuso y remontó. Diez puntos seguidos de un mágico Nico Richotti resultaron clave para la victoria aquel 23 de marzo de 2014. El argentino fue imparable.

El equipo llegaba con muchas lesiones, Jaime Heras había sufrido gripe esa semana… Pero, como dijo Alejandro Martínez al final del duelo, este equipo “tiene mucha fe”. Una virtud que ha sabido mantener la entidad.

INOCENCIA PERDIDA
El 11 de febrero de 2017, solo unos días antes de que ambos equipos participaran en la Copa del Rey de Vitoria, tinerfeños y grancanarios se vieron las caras en el Santiago Martín. El Canarias había ganado en la ida, pero en esta ocasión la victoria cayó del lado amarillo (60-70). Al final del duelo, con pocos seguidores del Granca en las gradas, menos que en anteriores ocasiones, los jugadores visitantes celebraron el triunfo en un corro y, por primera vez desde el regreso a la ACB, la afición local los abucheó.
Muchos dicen que a partir de ese momento, como pudo verse en la Copa de Gran Canaria, las cosas no han vuelto a ser las mismas. El Canarias, que era segundo en la clasificación, se vio sorprendido ante su público.

acb Photo / P. Castillo

EL DERBI DE LA PANDEMIA
Resulta extraño por la excepcional trayectoria del Gran Canaria en ACB, pero en el curso 20/21, el Canarias (líder) se vio las caras con un Granca que era colista. Sin público en la grada, los tinerfeños dominaron con facilidad por 99-80. La pandemia, de la que aún no salimos, provocó que el Santiago Martín estuviera completamente vacío, dejando una sensación muy extraña, completamente alejada de lo que suelen ser estos duelos tan vibrantes.