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El mal uso del puente militar de San Andrés pone en riesgo la seguridad de la estructura

El Ayuntamiento de Santa Cruz anuncia que incrementará la presencia policial después de que se haya constatado que no se cumplen las normas de uso del único paso a Anaga
Solo se permite el paso de un vehículo de cada vez, a 10 kilómetros por hora, y que no pese más de 10 toneladas. / F. P.

La concejala de Seguridad Ciudadana y Vial del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Evelyn Alonso, anunció ayer que, desde su área, se reforzará la vigilancia sobre las normas de circulación establecidas para el uso del puente provisional que se instaló el Ejército de Tierra en el pueblo de San Andrés. “Hemos sido informados por los militares de que se están generando diversos daños en esta estructura debido a que muchos conductores no están respetando las limitaciones a la hora de transitar por el puente provisional”, explicó la edil. Desde el Consistorio se pretende disponer presencia policial en la zona para la vigilancia de este puente fundamental para la conexión de los pueblos de Anaga.

Alonso aseguró que, “aunque el puente no presenta riesgo de colapso, si es cierto que hay determinadas piezas que están sufriendo daños, por ejemplo, debido a que pasan hasta tres vehículos al mismo tiempo cuando la circulación está limitada a circular de uno en uno; también se ha comprobado que se transita a más velocidad de la permitida e incluso se han visto vehículos que, por su tonelaje, tienen prohibido utilizar esa estructura”.

El informe remitido por el Ejército de Tierra al Consistorio constata los daños que se están produciendo en el puente por estos motivos. No hay que olvidar que regularmente, desde su instalación, equipos especializados de la compañía militar encargada de esta estructura realizan inspecciones y revisiones del estado de la misma. Precisamente, en este documento se detallan los desperfectos observados, sus causas e incluso se advierte que, en caso de seguir aumentando esta situación, y que los desperfectos deban ser reparados, por el propio diseño del puente, este debería ser desmontado para su arreglo.

“No podemos permitir que la inconsciencia de unos cuantos ponga en riesgo esta infraestructura que está prestando un servicio vital para los habitantes y visitantes de Anaga, y eso mientras seguimos con los trabajos de reparación y reposición del antiguo puente que unía San Andrés con la (TF-12)”, concluyó la concejala.

Peso y vibraciones

El informe de los militares es muy claro sobre los perjuicios que está causando el mal uso de dicha instalación. La rotura de algunas piezas, en principio no fundamentales, y cuyo daño no compromete la seguridad del puente, de momento, apuntan a que están pasando hasta tres coches al mismo tiempo. Hay que recordar que solo está permitido que circulen de uno en uno, además con una velocidad máxima de 10 kilómetros por hora. Estas circunstancias, exceso de vehículos y velocidad inadecuada, generan presión a los materiales por el peso de los coches, pero también, y no menos importante, por las vibraciones que repercuten en determinadas piezas.

Además, se ha constatado que determinados vehículos de grandes dimensiones, principalmente camiones con carga y determinadas guaguas, que superan el límite máximo de 10 toneladas, han cruzado el puente en varias ocasiones, cuestión que pone en riesgo los elementos más sensibles de la estructura, y que compromete la seguridad del puente.

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