Santa Cruz

La capital pedirá fondos europeos para crear ‘Santa Cruz Central’

Lo que será la mayor transformación de la ciudad en este siglo consiste en eliminar la contaminación y el ruido en el centro limitando la circulación a vehículos eléctricos, públicos y de movilidad personal

La emblemática calle de La Rosa será parte del nuevo espacio urbano libre de contaminación y ruido./DA

“¿Cómo te lo explico? ¿Conoces Madrid Central? ¡Pues ‘Santa Cruz Central‘!” El cualificado portavoz municipal que sirve de fuente a DIARIO DE AVISOS resumía tan gráficamente lo que se antoja como la mayor transformación de la capital tinerfeña en lo que va de siglo tras la urbanización del barrio de Cabo Llanos. Dicho portavoz alude a la creación de un espacio “libre de contaminación y ruido”, que surgirá tras restringir al tráfico rodado buena parte del centro histórico de la urbe chicharrera, de tal modo que solo podrán circular por la zona vehículos eléctricos, públicos y de tracción mecánica como bicicletas, patinetes y similares. La clave radica en que, con motivo de las ayudas dispuestas para paliar los efectos económicos de la pandemia, el proyecto se ajusta como un guante a los requisitos exigidos por la Unión Europea para conceder los fondos, y en el Ayuntamiento son plenamente conscientes de ello.

¿En qué consistirá ‘Santa Cruz Central’?
En cierto modo, se trata de rematar la faena inconclusa de la Zona Urban y prohibir al fin el tráfico de vehículos contaminantes por el centro de la ciudad, al modo de tantas y tantas urbes europeas, pero también canarias. No se trata de una peatonalización en sentido estricto, sino que, como se ha dicho, por las calles incluidas en este proyecto solo podrán pasar vehículos eléctricos o de tracción personal, incluyendo a los hoy populares patinetes, bicicletas, etc. En cuanto al transporte público, la iniciativa va más allá de esta suerte de Santa Cruz Central, dado que se aspira a una transformación de la flota de guaguas capitalinas hacia los buses eléctricos o al menos híbridos. Eso sí, se respetará el acceso a sus aparcamientos de los vecinos de dichas vías. Porque, en realidad, lo que persigue el Ayuntamiento es ponerse al día y trabajar por una capital con los parámetros ecológicos acordes a la actual lucha contra el cambio climático.

¿Qué espacio ocupará ‘Santa Cruz Central’?
Como se ha dicho incluye la actual Zona Urban, por mucho que el paso del tiempo haya desdibujado aquel proyecto, como siempre se han quejado organizaciones vecinales como El Perenquén. Pero va más allá, y las ampliaciones por ahora previstas en el equipo de trabajo municipal que perfila la propuesta son de consideración, al añadir dos vías de particular significado (por tamaño, historia y afluencia de tráfico) como son la calle de La Rosa y la calle de Imeldo Seris (antigua Barranquillo), así como la confluencia de la calle de Robayna con Méndez Núñez. Eso sí, cabe insistir que este nuevo perímetro de alivio para los pulmones de los residentes y visitantes de la capital no está cerrado, y no se descartan variaciones.

¿Por qué se ajusta a las exigencias europeas?
No sería la primera vez (ni la última) que proyectos como el descrito (que en realidad se engloba en una línea política que el actual equipo de Gobierno denomina Santa Cruz Ahora) acaban diluyéndose como agua de borrajas, pero no parece, precisamente, que sea este el caso. Ello se debe a que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia aprobado por la Comisión Europea prioriza propuestas como la que nos ocupa, a tal punto que el primer apartado de los requisitos exigidos para conceder los fondos habla de “actuaciones de implementación de zonas de bajas emisiones que recojan el conjunto de inversiones que requiere su puesta en funcionamiento”, mientras que el segundo incide en “medidas destinadas al fomento del cambio modal hacia el transporte público e impulso a la movilidad saludable”, además de recoger “proyectos que faciliten la movilidad activa, como la peatonalización de las calles o la creación de infraestructura ciclista; que prioricen la circulación de los modos de transporte colectivo y que fomenten sistemas de transporte a demanda, la intermodalidad con vehículos cero o bajas emisiones (carsharing, motosharing, patinetes, bicicletas), la mejora de la eficiencia en la distribución urbana de mercancías o en la habilitación de aparcamientos disuasorios entre otros”.

¿Cómo va el proyecto y quién lo elabora?
Desde hace cerca de dos meses, una comisión municipal de trabajo, en la que participan tanto concejales como técnicos, confeccionan tanto esta iniciativa como otras que deben estar presentadas antes del final del presente mes, plazo impuesto por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), a través del cual se canalizan los 1.000 millones de euros de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia a repartir entre los ayuntamientos españoles. Por si no había quedado claro, el objetivo de este primer programa de ayudas, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), es acelerar la descarbonización de las ciudades, mejorar la calidad del aire y mitigar el ruido mediante el impulso de zonas de bajas emisiones (ZBE), la transformación sostenible del transporte público colectivo y la digitalización de la movilidad. Eso sí, la referida comisión no solo trabaja en lo que llamamos Santa Cruz Centra, sino que aspira a más financiación europea a través de otras propuestas.

¿Qué pasa con el transporte público?
El objetivo del Ayuntamiento capitalino es claro: Se trabaja por un transporte público no contaminante gracias a la transformación gradual de la flota en vehículos eléctricos o, al menos, híbridos. Pero la comisión municipal sigue estudiando cuál es la vía más acertada para, como mínimo, acercarse a tan ambicioso objetivo.