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Más respeto hacia los enfermos mentales

Desde hace 11 años, el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria está aplicando el tratamiento denominado TEC (terapia electro convulsiva) para los enfermos con depresión que no responden a la medicación y que requieren de estos tratamientos para su alivio, avalados por los siquiatras. Su eficacia, en estos casos graves, está acreditada en todos […]

Desde hace 11 años, el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria está aplicando el tratamiento denominado TEC (terapia electro convulsiva) para los enfermos con depresión que no responden a la medicación y que requieren de estos tratamientos para su alivio, avalados por los siquiatras. Su eficacia, en estos casos graves, está acreditada en todos los centros hospitalarios del mundo, pero en los últimos tiempos, en uno de nuestros hospitales de referencia, La Candelaria, se están retrasando, sin justificación seria aparente, las sesiones programadas, con el consiguiente empeoramiento de los enfermos. Enfermos que han recibido llamadas del hospital para anunciarles que su sesión se demora 20 días, por avería de los aparatos que la imparten. Varios familiares de estos enfermos han interpuesto reclamaciones contra el hospital, porque no se creen que tenga justificación este retraso. Algunos opinan que a los enfermos mentales no se les tiene en la debida consideración e insisten en que la avería de esas máquinas es una excusa para retrasar los TEC, con el consiguiente deterioro de la salud de los enfermos y cuya pausa agrava su delicada enfermedad. Uno de esos familiares se ha dirigido a mí para decirme, textualmente, que “nos sentimos impotentes ante lo que consideramos es una falta de sensibilidad hacia los pacientes mentales”. Y me ruega que haga público estas protestas, con el ruego de que la situación se solucione cuanto antes. No tengo la versión del hospital, aunque ellos, los familiares, sí: una avería. ¿Puede un aparato de este tipo permanecer tanto tiempo en periodo de reparación? No sé, me da que La Candelaria debería hacer un esfuerzo, el que sea, para no privar a los enfermos mentales de este sistema que alivia su depresión grave. Si hay que tener sensibilidad hacia ciertas especialidades, esta es una de ellas, sobre todo por lo mal que lo pasan los afectados. Estoy dispuesto a seguir indagando sobre lo que ocurre de verdad.