Sociedad

Una media de 12 personas al día murieron en la Ruta Canaria de pateras durante agosto

La OIM certifica que ya son 739 las vidas perdidas en aguas de las Islas durante lo que va de año, la mitad de ellas el mes pasado

Entre los fallecidos se encuentran casos como el del bebé en marzo pasado./Efe

La llamada Ruta Canaria de las pateras (que no deja de ser un compendio de las diferentes vías por las que se llega al Archipiélago desde varios países del este continental africano) se ha cobrado una media de 12 vidas diarias durante el pasado mes de agosto, desvela el recuento realizado por el programa Missing Migrants (en español, Migrantes Desaparecidos) de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y del que ayer se hizo eco la agencia de noticias Efe.

Missing Migrants recopila a diario los casos en los que se ha podido verificar la muerte o desaparición de un emigrante en cualquier lugar del mundo y, según tan arduo trabajo, la Ruta Canaria de las pateras sigue manteniendo su tristísima vitola como una de las más peligrosas del mundo, si no la que más, y en lo que va año suma hasta 785 fallecimientos en lo que va de año, más el doble que en 2020 a 14 de septiembre. Así, hace 12 meses se registraron por la misma organización internacional 343 muertes, por lo que el aumento es del 128%.

Que la mitad de los óbitos citados respecto al año actual se hayan producido el pasado agosto da idea de hasta qué punto se reaviva la inmigración irregular en esta parte del mundo a pesar de que, como ya advertido reiteradamente DIARIO DE AVISOS, aún no ha comenzado la temporada de calmas en las aguas que separan a las Islas del continente, y que suele tener lugar en los últimos meses de cada año.

“Es una tragedia humanitaria lo que está ocurriendo, las cifras de la OIM son una auténtica barbaridad y, además, otras organizaciones no gubernamentales elevan las mismas”, manifestaba ayer el asesor en Migraciones de la Vicepresidencia del Gobierno de Canarias Txema Santana. A este respecto, cabe recordar que la OIM precisa siempre que sus datos deben tomarse como “cifras mínimas”, ya que reconoce que existen varios “naufragios invisibles” en los que no tiene forma de documentar qué les ocurrió a los ocupantes de esas pateras, porque no se ha recuperado ningún cuerpo ni hay ningún superviviente que pueda aportar su testimonio. No obstante, las 785 muertes o desapariciones en el mar que sí ha verificado ofrecen un balance a esta fecha de tres víctimas diarias, lo que confirma a la Ruta Canaria como una de las vías migratorias más peligrosas del mundo, según ha remarcado en varias ocasiones el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR.

La secuencia de víctimas en la Ruta Canaria en lo que va de año, por meses, es la siguiente: 22 muertos en enero, ninguno en febrero, 23 en marzo, 84 en abril, dos en mayo, 258 en junio, 17 en julio, 379 en agosto y uno en septiembre (hasta hoy, día 14, justo el día en que ha aparecido un fallecido en una de las pateras llegadas a Lanzarote.

Recuerda Efe que, hasta el 31 de agosto, habían llegado a Canarias 9.255 inmigrantes en 243 pateras o cayucos, un 135% más que el año pasado, de acuerdo con el último informe quincenal del Ministerio del Interior. Si esa cifra se cruza con el balance de muertes que reporta la OIM, se observa que, como promedio, fallece un inmigrante por cada once que consiguen llegar a las islas desde las costas de África.

Sobre la posibilidad de que esta catástrofe vaya a más, Santana no puede ser más claro: “El repunte mayor ya ha empezado, otra cosa es que veremos cuándo vamos a alcanzar su mayor cota. Sabemos que el epicentro está en la ciudad de Dajla [Sahara Occidental] y vamos a ver cuál es su dimensión, porque el balance de este año es claramente superior respecto a las llegadas del año pasado. Es verdad que contamos con más plazas de acogida y las urgencias deberían ser algo menores, pero los protocolos COVID siguen vigentes y eso dificulta la gestión en todo. El Estado se ha preparado mejor y las derivaciones se suceden con cierta agilidad, lo que facilita la acogida en Canarias”.

Sea como fuere, la acogida temprana en las Islas parece frágil respecto a lo que se le avecina, habida cuenta los precedentes y la actualidad africana.

“Este grito de dolor merece la pena ser escuchado”

“Los datos de la OIM sobre fallecidos en esta parte del mundo no se van a arreglar de forma mágica, las personas van a seguir saliendo y van a seguir muriendo si siguen optando por esta ruta, porque no hay vías legales y seguras para poderlo hacer”. Con esa contundencia se expresaba ayer Santana. “Hay que trabajar para que no se vean obligados a subirse a estas embarcaciones, incluso con sus hijos menores. Este grito de dolor merece ser escuchado, empezando con la Unión Europea”, concluyó el también periodista isleño.

Historia
Lejos de ser un fenónemo nuevo, en el siglo XIX las pateras permitieron repoblar Lanzarote y Fuerteventura cuando estas Islas sufrieron hambrunas.
La crisis de los cayucos
Durante la segunda mitad de la primera década de este siglo, Canarias vivió una crisis humanitaria sin precedentes con la llegada de aproximadamente 36.000 personas en un terremoto cuyo epicentro se localizó en 2006, cuando hubo fines de semana con miles de seres humanos en sus costas llegadas en barquillas de madera en pésimas condiciones. Los fallecidos fueron incontables durante esos años.
El ‘blindaje’
Fue en agosto de 2019 cuando se ‘Blindó’ la ruta del Estrecho de Gibraltar y el repunte en las Islas fue instantáneo, comenzando a crecer las llegadas.
No para de crecer
Desde aquel otoño de 2019, la reactivación de la Ruta Canaria de las pateras fue un hecho que alcanzó cotas como las de hace casi un año, cuando se superaron incluso cifras de 2016. Lo peor es que 2021 está dejando esos datos por debajo, a pesar de que la diferencia entre los dos años anteriores fue una subida del 484%. Ojo, que ahora viene la temporada de calmas a esta parte del Atlántico.