Superconfidencial

El dinero de La Palma

Se quejan los vecinos afectados por el volcán de La Palma de que no han recibido un euro, ni una casa, ni un terreno, ni nada. Siempre pasa lo mismo. Los políticos hinchan el pecho en los primeros días y luego se van escondiendo. Pregunten, si no, a los afectados por catástrofes naturales en toda […]

Se quejan los vecinos afectados por el volcán de La Palma de que no han recibido un euro, ni una casa, ni un terreno, ni nada. Siempre pasa lo mismo. Los políticos hinchan el pecho en los primeros días y luego se van escondiendo. Pregunten, si no, a los afectados por catástrofes naturales en toda España, a los que les prometen el oro y el moro y luego, nati. Es absolutamente necesario que las ayudas a La Palma se canalicen a través de una sola oficina, ya sea del Cabildo o del Gobierno de Canarias, y que no se desperdiguen. Porque si se desperdigan (ayuntamientos, Gobierno de Madrid, fondos europeos, etcétera) se pierden por el camino o se entregan mal. Hace falta un solo criterio y una sola autoridad que las distribuya; que sean equitativas y justas. Pero no den pábulo a lo de siempre, a una euforia inicial desmedida y después, la nada absoluta. Los vecinos tienen derecho a que no se les tome el pelo, a que no se les aplacen las reuniones, a que se junte todo el dinero en una sola cuenta de distribución y se reparta. Y si hay que legislar para ello, que se legisle, que el Parlamento de Canarias cuenta en sus filas con notorios gandules que deben ponerse las pilas para que los vecinos no sufran. Es decir, que hablen menos los políticos, que presuman menos en los periódicos y en la televisión, que se dejen de palabrería absurda y que cumplan. Los palmeros afectados deben organizarse y exigir sin miedo lo que les corresponde. Que aquí nos conocemos todos y siempre pasa lo mismo: que prometen y luego no llega nada, o llega poco. O alguien se lo mama, o se queda por el camino, o los trámites son tan engorrosos que los afectados se cansan y renuncian.