política

Génova apuesta por renovar el liderazgo en el PP canario

El candidato con más posibilidades, según el periódico ‘El Mundo’, es el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, que también es miembro del Parlamento autonómico

Manuel Domínguez charla con Australia Navarro, que está de espaldas/Fran Pallero

La dirección nacional del PP no cuenta con la actual presidenta del partido en Canarias, María Australia Navarro, para seguir liderando la organización. Así lo afirmaba ayer el periódico El Mundo, que apuntaba al alcalde de Los Realejos y parlamentario autonómico, Manuel Domínguez, como el sustituto favorito de Navarro, aunque también señalaba que Mariano Hernández Zapata, presidente del Cabildo de La Palma, en primera línea mediática tras la erupción del volcán, pudiera optar, si bien con escasas posibilidades.
“Ahora no toca”, decía Navarro hace unos días cuando le preguntaba este periódico sobre el Congreso regional, pues decía que el PP está inmerso en la elección de los liderazgos locales. Aun así, es imposible espantar los rumores, y el nombre de Domínguez, cuya condición de parlamentario y alcalde le aseguran una innegable visibilidad y ya lleva tiempo sonando en los pasillos. Y pudo ser premonitoria la gran ovación que se llevó el pasado sábado en la convención del PP cuando invitó a Pablo Casado a subirse al escenario durante su intervención y le colocó en la solapa una pegatina con el mensaje de “Fuerza La Palma”.


Si Génova finalmente apostara por Domínguez, sería un palazo para Navarro, quien ha sido siempre “leal” a la dirección nacional del PP, como señala una persona de su entorno. De hecho, fue la elegida en Madrid para sustituir al defenestrado Asier Antona, quien no quiso prestarse a los enjuagues de Fernando Clavijo y Teodoro García Egea para mantener el Gobierno de Canarias en manos de la derecha. Navarro llegó a prestarse a una operación para convertirse ella en presidenta de paja de un Gobierno controlado por CC, pero con el PP en la Presidencia. Antona se negó, Casimiro Curbelo reculó de su intención inicial de pactar con el centroderecha y nació el Pacto de Progreso. Pero a Antona le costó el puesto y ahí estaba Navarro, presta para sustituirlo.

Desde su entorno rechazan que Génova se haya decantado por nadie. Y ni siquiera tienen claro que el congreso vaya a celebrarse de aquí a diciembre, como estaba previsto, “por la situación de La Palma”. Pero recuerdan que cualquier militante, con el aval o no de la dirección nacional, puede presentarse a liderar el PP canario.


En lo ideológico, poco cambio habría entre elegir a Navarro o a Domínguez. Ambos suenan muy similares en temas económicos o migratorios, a la derecha de la señora Merkel. De hecho, Domínguez fue el defensor de la PNL que pedía, hace unos meses, que el Gobierno canario impulsara el Puerto de Fonsalía para no perder “oportunidades de impulsar la inversión, generar empleo y mejorar la conectividad, fundamentalmente entre las islas occidentales”. “Cuando no es un escarabajo, es un sebadal y cuando no, es Valbuena”, decía con ironía sobre los reparos de los ecologistas y el consejero de Transición Ecológica a algunas grandes infraestructuras.

Tampoco ha hecho Domínguez, en estos últimos dos años, ninguna enmienda a la política de seguidismo que su partido ha tenido de CC. Si las tendencias electorales se consolidan, una fuerte subida del PP a nivel nacional se trasladaría el partido en las Islas, pues en el Archipiélago siempre se replican las inercias estatales, al contrario que en otras nacionalidades, como Cataluña, el País Vasco o incluso Galicia, que tienen dinámicas más autónomas. Y CC sería el aliado natural.


Por su parte, Mariano Hernández Zapata exhibe los pactos transversales que sostiene en su isla con el PSOE desde hace años. De ese fermento emergió, en su día, el liderazgo de Asier Antona, aspirando a un PP canario con voz autónoma dispuesto a entenderse con los socialistas para desplazar a CC del poder. Pero eso es demasiado merkeliano para Génova, que ha tirado a la derecha en su última convención, en la que Domínguez, sin duda, destacó, consciente de su afinidad en Madrid.