El Jardín

Baby Bear: el osito de peluche que viajó de Tenerife a Escocia gracias a la solidaridad

Ethan Martin perdió su juguete durante unas vacaciones en la Isla, pero Facebook sirvió para que lo recuperara

El osito se quedó en el hotel en el que se habían hospedado FACEBOOK

Una familia escocesa pasa unas vacaciones en Tenerife. Todo ha ido genial. Han disfrutado de la Isla y, ahora, ya dentro del avión, regresan a casa pensando en volver a un lugar en el que han sido tan felices. En un momento determinado. Ethan Martin, el pequeño de la familia, se preocupa: uno de sus osos de peluche ha desaparecido. Aquí comienza la aventura de esta familia por recuperar un objeto con tanto valor sentimental.

John y Lorraine habían viajado con Ethan hasta Tenerife. Él traía dos de sus juguetes más preciados, Baby Bear One y Baby Bear Two. No los deja de lado en ningún momento, hasta que uno de ellos se perdió. “Pensábamos que se había extraviado dentro del avión, por lo que preguntamos a la tripulación. Pensé que estaría en las maletas, pero tampoco”, recuerda la madre.

Al ver que su hijo se había quedado sin su oso, buscó en internet otro para comprarlo, pero no lo encontró, por lo que comenzó, gracias a Facebook, su búsqueda: “Me uní a algunos foros de Tenerife, además de a uno de Paisley, la ciudad en la que vivimos. La respuesta de la gente fue increíble”.

Fueron “muchas” las personas que, desde Escocia, se pusieron en contacto con amigos y conocidos de Tenerife, tratando de encontrar un juguete que era “al más” para todos: “Su abuela, fallecida recientemente, compró los osos igual para todos sus nietos, es una manera de recordarla y tenerla presente”.

La clave fue encontrar a Linzi Robertson, una escocesa que vivió durante cinco años en Tenerife y se propuso encontrar el juegue “costara lo que costara”. “Empecé a pensar en todos mis amigos hasta que recordé que tenía a uno allí de vacaciones. Le pedí, por favor, que acudiera al hotel en el que se habían hospedado y que preguntara y, en efecto, allí estaba”.

Curiosamente, la persona que encontró el juguete tiene a sus hijos en la misma guardería que la familia Hill: “¿Cuántas posibilidades hay de ello? ¿Una entre un millón? Es absolutamente increíble”.

Ahora, Ethan tiene a su ojo con él, logrando reunir a sus dos pequeños amigos.