
Nemesio Pérez, director del Involcan, recordó ayer la estación geoquímica que habían instalado en Cumbre Vieja en el año 2000 para la vigilancia volcánica de La Palma y que fue robada en 2011. “No se pueden imaginar cuánto me he acordado estos meses de esto porque era una estación cercana al actual proceso eruptivo. Hubiéramos registrados datos sencillamente valiosos”, comentó Pérez con desencanto. La instrumentación científica robada estaba valorada en 35.000 euros.
