Superconfidencial

¿Fajana o isla baja?

Aunque la palabra fajana está admitida por la Academia como un canarismo –el corrector de Google me la da como inexistente–, se trata de un portuguesismo, como me informó el profesor Carracedo, que no se debe utilizar para definir las tierras ganadas al mar por el volcán Cumbre Vieja. El término más correcto sería isla […]

Aunque la palabra fajana está admitida por la Academia como un canarismo –el corrector de Google me la da como inexistente–, se trata de un portuguesismo, como me informó el profesor Carracedo, que no se debe utilizar para definir las tierras ganadas al mar por el volcán Cumbre Vieja. El término más correcto sería isla baja, que es como en Canarias se ha llamado toda la vida a la zona comprendida desde Garachico hasta Buenavista; e incluso es isla baja la franja volcánica sobre la que se construyó el Puerto de la Cruz. Hay un libro, precisamente del profesor Carracedo, de última publicación, sobre el que ya hablé aquí, que define las últimas erupciones, con anécdotas y datos muy interesantes sobre ellas. Se excluye, naturalmente, la última, porque el libro tiene más de un año de publicado. Digo todo esto a petición de algunos lectores, preocupados por la terminología que se deriva de la erupción del Cumbre Vieja, que parece que va a ser la denominación definitiva del volcán; al menos este es el interés de los afectados, que han puesto su nombre, incluso, a la asociación que reclama sus derechos. Y que debería (la asociación) tener una actividad frenética en los próximos meses porque La Palma no ha visto un duro del Estado, a pesar de todas las promesas. Ni de Europa. Parece que Europa va a esperar a que termine la crisis volcánica antes de soltar la pasta, para no estar haciendo modificaciones a lo presupuestado. Esto tiene sentido. Lo que no tiene sentido es que el Gobierno de Canarias, o sea nosotros, siga pagando 400.000 euros al mes por los alojados en el hotel de Fuencaliente, y otra cantidad menor por los que residen en Los Llanos en otro hotel, y no ponga en marcha un plan de viviendas urgente para que los afectados por el volcán dispongan al menos de una casa. Van lentos.