Santa Cruz

Santa Cruz suprime la necesidad de tener la dependencia para acceder a las ayudas a la discapacidad

El Pleno aprueba hoy la actualización de las bases de la quincena de prestaciones con as que sufragar desde terapias a compra de sillas

Rosario González es la concejala de Acción Social de Santa Cruz. / Sergio Méndez

En 2020 más de 500 personas se dirigieron a los servicios sociales de Santa Cruz para solicitar algún tipo de ayuda relacionada con la discapacidad. Unas ayudas que van desde la estimulación temprana, pasando por el apoyo en la obtención de terapias funcionales, hasta las más conocidas que son las de desempeño y mejora del desarrollo funcional, en las que entran camas articuladas, sillas de baño, audífonos o prótesis. En su conjunto, el IMAS ofrece una quincena de prestaciones relacionadas con la discapacidad, ayudas que, a partir de hoy, van a quedar completamente actualizadas gracias a que el Pleno municipal aprobará, de forma definitiva, sus bases, una demanda largamente exigida por los colectivos de atención a la discapacidad, y por la que llevan esperando desde 2016.

“Las ayudas a la discapacidad cubren una amplia gama de necesidades. Mucha gente cree que solo están las destinadas a adaptar las viviendas o comprar sillas, pero lo cierto es que prestamos ayuda por ejemplo con terapias, que incluso tengan que hacerse fuera de la Isla, con la compra de tablet, o para la atención temprana con niños que nacen con alguna dificultad y necesitan cuánto antes de ayuda”, explica la concejala de Acción Social, Rosario González.

La edil pone en el acento en ese amplio abanico de prestaciones, pero no se olvida de que gracias al cambio de las bases, largamente demandado por las personas con discapacidad, se va a conseguir agilizar la tramitación de las ayudas que, reconoce, en algunos casos llegan a tardar un año. “Con esta modificación vamos a poder tramitar mucho más rápido los expedientes, a lo que se une que hemos aumentado el equipo de atención a la discapacidad, pasando de una persona a seis”.

Entre los cambios más destacados, González apunta el de no tener que esperar a tener el reconocimiento de dependencia para acceder a las ayudas. “Actualmente, el reconocimiento de la dependencia puede tardar hasta dos años, y una persona con discapacidad no puede esperar tanto tiempo para obtener una ayuda del municipio. Por eso hemos eliminado ese requisito, para que puedan acceder cuánto antes a las ayudas”, defiende. “Sobre todo es importante -continuó con los más pequeños. Niños que nacen con algún problema, y que necesitan apoyo inmediato para que no empeoren, el tiempo es vital, y recibir una atención temprana es fundamental”.

En conjunto, además de suprimir la obligatoriedad de presentar la resolución del Grado de Dependencia, o solicitud de haberlo presentado, se ha agilizado el trámite necesario para las ayudas de eliminación de barreras en la vivienda, “de forma que ya no es necesario que los presupuestos estén sellados y firmados, hecho que generaba tantos obstáculos a las personas con problemas de movilidad, además, a partir de ahora, el informe técnico sale directamente del Programa de Discapacidad y se incorporan las principales unidades de obra subvencionables. Quiero agradecer a Sinpromi su colaboración en la definición y concreción de éstas unidades”, detalla González.

También se elimina la obligatoriedad de presentar prescripción médica para ayudas de equipamiento adaptado básico del hogar y electrodomésticos; se amplía la posibilidad de solicitar ayuda para obtención del permiso de conducción a otros tipos de discapacidades; se incluye otro concepto de ayuda destinada a actividades culturales, de ocio y tiempo libre y se dota con 2.000 euros anuales; se elimina la obligatoriedad de relación directa entre discapacidad y necesidad de tratamiento bucodental; se amplía la ayuda complementaria de asistencia fuera del término municipal de Santa Cruz de Tenerife; y por último “la gran novedad que da respuesta a la petición de todos los colectivos, es que se incluye en estas ayudas a menores de 18 años que no cuenten aún con el certificado de discapacidad”.