Internacional

Se suben a un avión con destino a España y aterrizan en una isla griega

"Al conocer nuestro error, el personal de tierra empezó a reírse de nosotros", dicen los pasajeros

Zante es una de las islas griegas más visitadas WIKIPEDIA

Humaira y Farooq Shaikh siguen sin explicarse qué les pudo suceder para, tras tomar un vuelo como premio para su hijo por sus buenas notas, aterrizaron en la isla griega de Zante en lugar de Sevilla, lugar para el que habían comprado los billetes.

Todo comienza el pasado mes de octubre. Humaira y Farooq llegaron al aeropuerto londinense de Stansted listos para poder viajar a Sevilla. Se trataba de un regalo para su hijo Suleman, después de que hubiera acaba sus estudios de Medicina.

Con su equipaje facturado, tras pasar el control de seguridad, se dirigieron a la puerta embarque que, creían, les llevaría al avión que los dejaría en la capital andaluza. El personal de tierra, según comentan, comprobó las tarjetas y les dio el visto bueno. Una vez sentados en el avión solo esperaron a cumplir su sueñ.

Los tres se dieron cuenta de lo que ocurría poco antes de tomar tierra. El piloto anunció que, en breves minutos tomarían tierra en la isla griega de Zante. “Recibimos el mensaje de bienvenida a Grecia en el móvil y pensamos que se trataba de un error, pero al preguntar a otros pasajeros nos dijeron que sí, que estábamos en otro país”.

A partir de ahí, comenzaron los verdaderos problemas. Según el matrimonio, el personal de tierra de Ryanair, la aerolínea que utilizaron, comenzó a reírse al contarle lo ocurrido para, posteriormente, ofrecerles una noche de hotel cuando el siguiente vuelo de regreso a Londres salía cuatro días después de su llegada.

Puestos en contacto con la compañía, esta le indicó que todo estaba “debidamente señalado” tanto en “los mostradores de equipaje, como en las tarjetas de embarque y en la cartelería de las puertas de embarque”, por lo que desechaban la posibilidad de hacer ningún tipo de reembolso.

El abogado de la familia cree que se trata de un error “flagrante” de seguridad, por lo que ha llevado a la compañía a los tribunales.