el charco hondo

Implosión (2)

Alguien escribió en alguna parte que si ves Breaking Bad al revés, va de un peligroso traficante de drogas que deja el negocio para ser profesor de química en un colegio de Albuquerque, y Pablo Casado, enterrado por los acontecimientos, quiere creerse que es posible reescribir los días desandándolos, de tal forma, que si ves la implosión del PP al revés, va del presidente que incendió al partido para, acto seguido, reivindicarse como bombero en jefe del PP. El problema de Casado es que los hechos no se leen ni suceden al revés. A la espera de lo que ocurra el martes -en la junta directiva del partido- ni el presidente del PP ni quienes siguen apoyándolo con afonía sobrevenida, podrán ver al revés la película de espías, contratos que deben analizarse con lupa en los juzgados, lluvias ácidas, patios de colegio y documentos delicados (guardados inmoral e indecentemente en un cajón, como munición para la guerra que estaba al caer). La crisis del PP solo podrá cerrarse avanzando, en ninguno de los escenarios retrocediendo. Una vez el gas sale de la bombona no hay forma de que vuelva a su interior. El guion probable anuncia que Alberto Núñez Feijóo sustituirá a Casado como presidente del PP, Ayuso se calzará la presidencia del partido en Madrid y la candidatura a la presidencia del Gobierno se dejará para una convención cinematográfica que celebrarán meses después del congreso extraordinario, cuando los sondeos cuenten que el PP de Feijóo pasa de UCI a planta. Si el presidente gallego se pone al volante, en marzo, el partido puede llegar razonablemente bien a las siguientes convocatorias electorales; ya no podrán evitar que Vox crezca como las hierbas que invaden las carreteras abandonadas, pero llegarán con aliento y algunas opciones a las urnas, resucitando ecuaciones -pactos con sus socios recurrentes- que estos días están consumiéndose en la hoguera. Casado ha sido cazado por su impericia. Cuando acusó quedó malherido. Cuando reculó escribió su final. Ayuso gana orgánicamente por goleada pero le queda un periplo judicial -ha comprado tiempo-. Al presidente del PP el tiempo se le acabó, lo despilfarró. Alguien escribió en alguna parte que si ves Breaking Bad al revés, va de un peligroso traficante que deja el negocio para ser profesor de química en un colegio de Albuquerque. Si ves la crisis del PP al revés, va de un tipo que dejó de buscar trabajo para ser candidato a la presidencia del Gobierno.

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