la palma

La decepción de los damnificados frente al intento de lucro en el Valle

El presidente de la Asociación de Vecinos de La Laguna pide empatía y comprensión con los que lo han perdido todo y espera que no se haga negocio de la catástrofe
El acceso al suelo solo estará al alcance de unos pocos tras convertirse en un bien excesivamente caro. DA

“Este es el volcán que temíamos después de que se durmiera el de verdad, el que ya se llevó por delante todo lo que pudo”. El presidente de la Asociación Velia de La Laguna, Marcelino Rodríguez, como muchos otros cientos de vecinos del Valle de Aridane se pregunta “cómo se ha pasado de la solidaridad a esta situación, en la que lo que nos den como compensación por lo que se ha perdido apenas va a dar, no ya para construir una nueva casa, sino para comprar un terreno donde hacerla”.

El aumento de los precios del suelo en la zona, donde, de forma excepcional y como medida de emergencia tras el volcán, se permite construir a las familias que perdieron su vivienda bajo la colada, ha generado una profunda decepción entre los damnificados. No pueden explicarse, después de conseguir que el Gobierno de Canarias articulara la herramienta del decreto ley ante la urgencia para intentar reconstruir su vida en el Valle, “cómo se ha pasado de la generosidad enorme que se ha visto, al egoísmo y al aumento de los precios a la hora de vender terrenos”.

Lo indica el presidente de la Asociación de Vecinos Velia de La laguna, en Los Llanos, que pide “empatía y comprensión para los que lo han perdido todo”. “Espero que los que no han perdido con este desastre del volcán no hagan negocio a costa de nosotros, que no multiplique el precio por dos y por tres. Esperamos que los que no han perdido nada no hagan negocio a costa de nosotros”. Rodríguez, que junto a vecinos de su barrio y de otros como Todoque, La bombilla, El Remo y Las Manchas, trabaja para conseguir recuperar la normalidad, manifiesta que “no podemos decirle a la gente que no haga negocios, pero por favor que no multipliquen los precios por dos y por tres como estamos viendo, y como ya pasó con los alquileres, que mediten bien lo que eso supone”.

Para expertos en derecho urbanístico, como el profesor Ángel Lobo, lo que está ocurriendo en el Valle responde “a un cambio de potencialidades del suelo”, que ha dejado de tener restricciones a dar posibilidades de construcción que no existían. Eso sí, recuerda que “el decreto ley del Gobierno es una figura de extraordinaria urgencia y necesidad” que viene a hacer “una nueva ordenación para parte del territorio ante las consecuencias de la catástrofe”. Se teme que este aumento de los precios sea la punta del iceberg tan solo 15 días después de la entrada en vigor del decreto ley después de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.

Patrimonio municipal del suelo

Para el profesor de Disciplinas Jurídicas de la Universidad de La Laguna, Ángel Lobo, la situación actual, y no solo en el ámbito de afección del volcán en el Valle de Aridane, responde a un fallo cronificado en la política local, que podría impedir la especulación con herramientas como el correcto uso del denominado “patrimonio municipal del suelo”, en el que se prevé que “el 10% de todo lo que se pueda construir se ceda al Ayuntamiento por parte de los promotores”, destinándolo “a la construcción de viviendas sociales”. Lobo admite que la solidaridad inicial se ha reorganizado hacia la normalidad tras la catástrofe: todo el mundo que puede quiere ganar dinero”. Eso sí, recuerda el contenido del artículo 47 de la Constitución Española, que señala que se prohibirá la especulación. “La intervención de las administraciones públicas en materia urbanística deben ir encaminadas, no a prohibir, pero sí a impedir la especulación”, dijo.

Todavía es posible, aunque no es garantista de una bajada de los precios del suelo en el Valle de Aridane, que el ámbito de aplicación del decreto de medidas urgentes en materia urbanística y económica para la construcción o reconstrucción de viviendas habituales afectadas por la erupción en La Palma se extienda al conjunto de los 14 municipios palmeros, lo que ya han solicitado oficialmente los alcaldes, con el visto bueno de los regidores locales de los tres municipios afectados por la crisis volcánica.

Los afectados ya denunciaron durante las primeras semanas de la crisis volcánica, cuando el Gobierno habilitó ayudas destinadas al alquiler, que oscilaban entre los 200 y los 400 euros, el aumento de los precios en el Valle de Aridane, lo que llevó a muchos de los damnificados a buscar alternativas en municipios como Breña Alta y Breña Baja. Otros tantos optaron por permanecer con familiares y amigos, a la vista de que el apoyo económico que recibían no compensaba los precios finales de un alquiler exagerado.

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