tribuna

Canarias salda su cuenta pendiente con las energías renovables

Tras mucho esfuerzo, podemos afirmar que el modelo energético actual está en el tiempo de descuento y que Canarias ya se está preparando para librar y ganar el reto más inmediato que se le presenta, y que no es otro que la lucha sin cuartel contra el cambio climático

Vivimos un momento inédito en lo que a la expansión de las energías renovables se refiere. Nunca antes se había enfrentado con tanta voluntad política y financiera, y desde tantas vertientes distintas, la necesidad de dar el salto definitivo a la transición energética.

La clave de este aumento radica fundamentalmente en el cambio de modelo de gobierno a escala nacional y autonómica que, desde una perspectiva más social, más ecológica y más adaptada a los tiempos y necesidades reales, ha desbloqueado lo que era ya un secreto a voces: nuestro modelo energético es insostenible y amenaza seriamente la calidad de vida e incluso la supervivencia de la humanidad y de nuestro entorno natural.

Inexplicablemente, durante muchos años en Canarias se dieron muy pocos pasos en planificación energética (desde la extinción del PECAN en el año 2015) para andar este difícil pero necesario camino, pese a que a nadie se le escapaba que las evidencias del calentamiento global y del cambio climático ya estaban tocando a nuestras puertas y que las islas reúnen condiciones óptimas para desarrollar en su máxima capacidad energías renovables como la solar, la eólica, la hidráulica e incluso la geotérmica y la mareomotriz.

Durante mucho tiempo los canarios y canarias que viajábamos por nuestro propio país o por Europa nos abochornábamos al contemplar la cantidad de parques eólicos y huertos solares que se ubicaban en zonas con condiciones meteorológicas mucho más desfavorables que las de nuestra tierra y nos preguntábamos cómo era posible que aquí no se apostara de una vez y por todas por las energías limpias.

Por si fuera poco, los avances que hubo en esta materia durante la etapa del presidente Zapatero se vieron cortados de raíz con el denominado “impuesto al sol” ideado precisamente por un ministro canario del PP (José Manuel Soria) y que acabó de golpe con la expansión de renovables que ya se había iniciado.

Tras gobiernos conservadores y nacionalistas en los que ni la energía ni la protección de nuestro entorno natural ha sido una prioridad, en la actualidad nos encontramos en un momento clave para nuestro futuro en el que se han alineado todos los gobiernos desde Europa hasta Canarias para dar el impulso definitivo a la transición ecológica y cambiar completamente el modelo energético bajo la directriz de convertir en subsidiaria la energía procedente de combustibles fósiles y darle todo el protagonismo a la producción basada en fuentes renovables.

Es inaceptable que con las condiciones que se dan en nuestro territorio (y que son envidiadas por toda Europa) hace escasamente cuatro años se generaran apenas 6 megavatios de energía solar fotovoltaica para autoconsumo en Canarias. Se trata de un elemento clave que ya ha cuatriplicado su potencia en las islas en poco más de dos años y que volveremos a multiplicar por cuatro con los fondos de recuperación, siempre teniendo en cuenta el concepto de la democratización de la energía que hemos defendido desde el inicio de legislatura para que esta alternativa llegue a todos los canarios y canarias, independientemente de su renta, sin discriminar a nadie que pueda quedarse atrás en esta transición necesaria.

Con un gran esfuerzo y activando toda la maquinaria a nuestro alcance hemos logrado elevar esa cifra hasta los 25 megavatios, sin tener en cuenta todas las líneas de financiación europea que se han puesto en marcha este mismo año y que nos harán acelerar esa transición tan necesaria para el Archipiélago.

Gracias la Estrategia de Energías Sostenibles incluida dentro de los mecanismos del Plan de Recuperación y de Resiliencia -y en donde se ha tenido una especial sensibilidad con los territorios insulares- Canarias recibirá en los próximos cuatro años casi 467 millones de euros.

Se trata de una acción que refleja con plazos concretos y con una asignación de fondos detallada el compromiso por revertir la situación actual y dar paso a una transición energética real y urgente.

Con esta inversión, se podrá incrementar en cuatro años hasta los 235 megavatios de producción eléctrica a través de energía renovable, lo cual nos permitirá colocarnos en los primeros puestos en la carrera hacia la descarbonización e independencia de los combustibles derivados del petróleo. Todo ello será posible gracias al desarrollo de siete programas ideados para llegar a todas las prioridades detectadas.

Así, del total de fondos destinados a Canarias, 116,7 millones se consignarán para autosuficiencia y autoconsumo, 93,3 millones para la constitución de comunidades energéticas, otros 55 para repotenciar instalaciones ya existentes para evitar en la medida de lo posible consumir más territorio, 35 millones para fomentar la movilidad sostenible -en especial en todo lo relacionado con flotas de vehículos-, 90 millones más se invertirán en investigación y desarrollo -concretamente en todo lo relacionado con el almacenamiento, el hidrógeno verde, la geotermia de alta temperatura o las energías renovables marinas) y otros 11,6 millones se destinarán a la dinamización de acciones y difusión de las mismas para que el cambio llegue a todos los puntos del Archipiélago y convertir a Canarias en la primera región europea cuya actividad industrial sea energéticamente 100% sostenible.

Se trata de lo que algunos medios de comunicación del Archipiélago han denominado como la “revolución verde” y que contará con mecanismos específicos para que el hecho de vivir en una isla o en otra, o en municipio u otro, o contar con unas rentas u otras, no sean motivos que dificulten que la transición energética llegue hasta todo aquel que quiera sumarse al cambio.

Tras mucho esfuerzo podemos afirmar que el modelo energético actual está en el tiempo de descuento y que Canarias ya se está preparando para librar y ganar el reto más inmediato que se le presenta y que no es otro que la lucha sin cuartel contra el cambio climático.

*Consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias

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