superconfidencial

Ustedes disculpen

Ustedes disculpen porque este es el cuarto artículo que escribo sobre las tropelías de Putin en Ucrania. Las atrocidades que estamos viendo por televisión, incluidas esas bombas terribles, capaces de matar con gases incluso a la gente que está refugiada en bunkers, y la exhibición de material nuclear, demuestra que otro loco peligroso ha surgido en el mundo y lo pone en peligro. Me da miedo saber que este animal rabioso puede apretar un botón nuclear. Me río yo de los chinos y del gordinflón de Corea del Norte. El verdadero peligro está en el nuevo zar, que ha empezado a apoderarse del mundo. Y todavía hay sinvergüenzas que lo apoyan, incluso en España. Están retraídos, no se atreven a manifestarse demasiado, pero lo apoyan. ¿Apoyan también la imagen de los niños muertos en Kiev? ¿Apoyan el éxodo de 600.000 personas, a 100.000 por día, que se produce en Ucrania? Este mundo nuestro, el que hemos sido capaces de crear, ha sido forjado a fuerza de crueldad. Las guerras no conducen a nada y romper el orden logrado tras la segunda gran guerra europea ha sido una cagada de este tipejo, al que se le han puesto cara y maneras de asesino. Y lo más grave es que nadie sabe hasta dónde está dispuesto a llegar, ni cuánto va a durar este ataque despiadado contra un país que no ha agredido para nada al suyo. Lo de Putin es terrible y lo que ocurrirá en el mundo mientras él esté al frente de Rusia, muy peligroso. No es agradable estar en manos de un loco con instintos asesinos como es el jerarca de Moscú. Tampoco sé hasta dónde llegará su delirio pero me da que, tarde o temprano, habrá que darle una lección que no olvide. Lo malo es que en el intento pueden caer miles, quizá millones de inocentes. ¿Será posible la paz sin esa guerra? Ojalá, pero al paso que va todo, no.

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