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Bella, el primer robot camarero que sirve mesas en Tenerife

El autómata, con nombre de mujer, traslada las bandejas más pesadas, acompaña a los comensales a su mesa e incluso canta 'Cumpleaños feliz'
Bella, el primer robot camarero que sirve mesas en Tenerife
Bella, el primer robot camarero que sirve mesas en Tenerife. | DA

El desconcierto que despertó hace días la noticia de que un robot podría pasar a realizar las labores propias de un camarero en un futuro más próximo que tarde sigue dando de qué hablar. Las posturas son claras: aquellos que reman a favor de la onda tecnológica y aquellos que, primando la mano de obra, abogan por un entorno libre de máquinas.

Un debate encendido que obtuvo especial relevancia en un sector que estos últimos años ha aguantado carros y carretas. Desde el cierre de bares y restaurantes por las restricciones derivadas de la pandemia de COVID-19 hasta el encarecimiento de los precios de los alimentados provocado por la guerra en Ucrania.

La empresa fabricante en cuestión aseguraba que el robot camarero “no viene a sustituir al trabajador tradicional, pero sí puede ayudar a optimizar los recursos del personal en diferentes tareas, como la recogida o el envío de platos a las mesas”, coincidiendo así con el punto clave que inquieta a la profesión.

Sin embargo, lejos de todo prejuicio, existe un conjunto de camareros que ya tiene una opinión consolidada al respecto en Tenerife. El restaurante mexicano Oxalis abrió sus puertas en Los Cristianos, perteneciente al término municipal de Arona, en julio de 2021 sin turistas ni vuelos a la Isla, mostrando valentía no solo por inaugurar su apuesta en plena ola de contagios, sino por agregar al equipo a una compañera de lo más singular: monitorizada, de poco más de un metro y llamada Bella que funciona mediante software.

Robot camarero

Su jefe de sala, Abraham Díaz, ha contado a DIARIO DE AVISOS que “en un principio mostramos recelo porque es un puesto más, pero siendo sinceros facilita mucho el trabajo”. El robot camarero traslada las bandejas más pesadas, acompaña a los comensales a sus mesas e incluso se ilumina y reproduce la canción Cumpleaños feliz cuando alguien celebra su aniversario de nacimiento. Afortunadamente, el autómata sigue dependiendo del manejo humano: “Utilizamos un mapa de rastreo para dirigir al robot camarero mediante los números de las mesas”.

Oxalis cuenta con la ventaja de tener un espacio amplio y preparado para la función del aparato, que fue adquirido por sus dueños “por simple curiosidad”. Ahora, se ha convertido en auténtico reclamo en el establecimiento, sobre todo por parte del público infantil. “A los niños les hace mucha gracia y a los adultos que desconocen a Bella les sorprende, pero en general la respuesta ha sido bastante positiva”, declara el responsable, quien reconoce entre risas que “algún señor mayor nos ha insinuado que nos deshagamos de ella porque nos va a quitar el trabajo”.

El local aronero tiene un segundo miembro androide a bordo, pero momentáneamente apagado, ya que la idea de los propietarios de Oxalis es venderlo a otro restaurante de Tenerife que pudiera estar interesado en su tecnología.

Aunque Díaz afirma que el personal, el de carne y hueso, sigue siendo imprescindible en la plantilla: “Hay clientes que prefieren que les atendamos nosotros porque el trato sigue siendo único”. Y es que la sugerencia de la carta, la relación personalizada e incluso las bromas a la hora de atender las ignora Bella. Eso sí, de momento…

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