superconfidencial

¿Por qué nadie me hace caso?

Hay un chiste muy conocido que cuenta que un hombre fue al médico y le pregunta al galeno: “Doctor, ¿por qué nadie me hace caso?” A lo que el de la bata blanca responde: “Que pase el siguiente”. Tengo idéntica sensación a la de ese paciente desesperado. Nadie me hace puto caso y las cosas no son como antes, cuando tanta gente me peloteaba por mi influencia en los medios. Ahora no pinto un carajo y estoy seguro de que si voy a la consulta de un médico, el del fonendo me va a decir: “Que pase el siguiente”. Parece mentira cómo cambian las situaciones de las personas. Pero es bueno acostumbrarse a todo, a los períodos de abundancia y a los de escasez. Yo sé que pronto dejarán de cogerme el teléfono, pero tengo una ventaja y es que yo no llamo a casi nadie, sino que me quedo en casa, viéndolas venir. Es mejor así, y más barato. Ya les conté a ustedes que, en mi afán por reducirme a mí mismo, he metido en tres contenedores de plástico que compré en un chino todos los cachivaches que me quedaban y que adornaban mi casa, portarretratos incluidos. Me quedé con media docena, para dejar testimonio de que tuve y tengo familia. Ni uno más. Trofeos, placas, polvorientos recuerdos de viaje, todo a los contenedores y a tomar por culo. Ahora vivo más despejado, con menos ácaros y con más espacio. Ya había cedido casi todos los libros; y hasta la única colección del Canarias Confidencial, más de medio siglo de historia política y económica de las islas en un boletín reservado, que tanto esfuerzo me costó, se la comen las ratas en el Colegio de los Agustinos, junto a parte de mi biblioteca. ¿Se dan cuenta? Nadie me hace puto caso. ¡Ni el Ayuntamiento!

TE PUEDE INTERESAR