La Fundación CajaCanarias inauguró este jueves la exposición Manolo Sánchez y la experimentación de la acuarela en su espacio cultural de La Laguna (plaza del Adelantado, 3). La muestra, que se puede visitar hasta el 13 de abril, consta de medio centenar de obras del artista tinerfeño (1930-2023) en las décadas de los 60 y 70, además de documentos, catálogos y testimonios de la época que ayudarán a contextualizarla y a entender, por ejemplo, lo que supuso su aportación en la muestra Acuarela experimental de 1966.
El acto inaugural contó con la presencia de los comisarios de la muestra, Eliseo Izquierdo y Eliseo G. Izquierdo, padre e hijo, respectivamente; Mercedes Díaz Castrillón, viuda del artista, y la presidenta de la Fundación CajaCanarias, Margarita Ramos. La exposición se puede visitar de martes a sábado, de 10.00 a 14.00, así como los miércoles, jueves y viernes también de 17.00 a 20.00 horas.

Margarita Ramos puso de relieve en su intervención que esta muestra es un homenaje a la trayectoria de Manolo Sánchez y ha podido ser realizada gracias a la generosidad de su mujer Mercedes y la de su hijo Manuel, que permitieron entrar en su estudio, “en el que cientos de dibujos, bocetos y acuarelas esperaban para exhibir no solo un porcentaje representativo de su trayectoria como creador, sino también de la gran labor que ejerció como agente catalizador entre sus colegas y su entorno, estimulando y promoviendo, desde la Agrupación de Acuarelistas Canarios, un verdadero periodo de renovación y esplendor de esta especialidad pictórica en Canarias”.
“Desde la Fundación CajaCanarias -prosiguió- deseamos que esta exposición se convierta en una ceremonia de afecto y reconocimiento a un ser humano inolvidable, a la figura de una de esas personas que son elemento robusto de este Patrimonio de la Humanidad en el que nos hemos convocado, sentado en cualquiera de sus rincones, dibujando lo presente y lo imaginado”.
Eliseo Izquierdo explicó que la exposición está planteada para actualizar y mostrar al mejor Manolo Sánchez. “Y no tardamos en llegar a la conclusión de que el mejor Manolo era el que fue pintor para sí mismo y sus tiempos de encuentro con el conjunto de su propia pintura, al margen de su faceta comercial. Esta muestra es un viaje entre las preguntas, las respuestas, las dudas y las incitaciones. Cada una de las obras que están aquí nos conducen por un itinerario vital, coherente, que nos dice hasta dónde Manolo Sánchez fue un pintor capaz de romper los esquemas del arte de la acuarela en un momento determinado”.
“Por su puesto, estar hoy aquí no hubiera sido posible sin la generosidad y amabilidad de su mujer, Mercedes, y su hijo, Manuel, que nos han abierto su casa para bucear en sus obras. Y también quiero agradecer a la Fundación CajaCanarias por haber puesto a disposición de la muestra este espacio, porque para nosotros es muy importante que el contenido tenga un continente digno, y este es espléndido”.
Eliseo G. Izquierdo reseñó durante la presentación que la etapa representada en el proyecto expositivo “abunda principalmente en los años 60 y 70. Las obras que están aquí no son desconocidas, tuvieron su recorrido expositivo y reconocimiento por parte de la crítica cualificada y especializada de su momento. Por tanto, no estamos descubriendo, sino recordando esta etapa fundamental para comprender el resto de su obra. La aportación que hizo Manolo Sánchez en aquella época, dentro del panorama del arte nacional y regional, es muy potente, porque trata cuestiones que estaban muy candentes en ese momento, como el interés por el informalismo, la abstracción y la síntesis, que podemos disfrutar en este Espacio Cultural CajaCanarias de La Laguna”.
La mujer del artista Mercedes Díaz, dio las gracias a todas las personas que se han acercado a la figura de Manolo Sánchez con tanto cariño, respeto y admiración. “Gracias a la Fundación CajaCanarias. Estoy inmensamente agradecida y muy feliz con el trabajo que se ha hecho para que el público tenga la oportunidad de disfrutar de parte de la obra de Manolo. Es un hombre que nació artista y murió pintor. Su obra es inabarcable y mi compromiso vital es mostrarla. Muchas gracias también a Eliseo Izquierdo y a su hijo, Eliseo G. Izquierdo, nadie mejor que ellos para realizar esta exposición. Han hecho una magnífica selección de la obra, trazando la línea en la acuarela experimental”, resaltó.





