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la laguna

Calle San Juan

Se empezó a edificar como consecuencia de la tristemente conocida peste que asoló a La Laguna y a otros pueblos cercanos entre 1582-1583

Por Domingo Medina.| El nombre de esta calle está unido a la construcción de la entonces ermita de San Juan (hoy, parroquia de San Bautista desde 1963). Antes de la terminación de la misma, que se empezó a edificar como consecuencia de la tristemente conocida peste que asoló a La Laguna y a otros pueblos cercanos entre 1582-1583, ya se conocía a esta zona, que apenas tenía algunas viviendas, como “la calle que va de la plaza de los Remedios a la casa de Negrón (1566)”, o la “calle que sale dende la plasa de los Remedios hasta las casas de Negrón (1592)”, según los datos obtenidos en las escribanías. (Carlos Rodríguez Morales, Salud en la tierra).

Comienza en la esquina que forman Obispo Rey Redondo (La Carrera) y esta calle, y termina en la antigua explanada de San Juan (hoy Pablo Iglesias). El nombre de San Juan se mantiene hasta hoy desde finales del siglo XVI, con la excepción del año 1818, que se denominó de Argelejo (Rodríguez Moure. Guía Histórica de La Laguna). La actual rotulación de la calle dice “Calle San Juan, antigua Argelejo”, lo que no deja de ser un error, pues esta denominación provisional o temporal como Argelejo, en referencia al conde de Argelejo, jefe de la expedición para recibir la antigua Guinea Española, fallecido en pleno viaje el 14 de noviembre de 1768, no puede considerarse como el de antigua, ya que en su origen se le denominaba como calle de San Juan.

CANALIZACIÓN DEL ANTIGUO BARRANCO CHA MARTA

Junto con la de Núñez de la Peña, estas dos calles paralelas expanden el centro de la Ciudad hacia el barrio más antiguo de La Laguna. Influye, sobre todo, la canalización y urbanización del barranco Cha Marta, creando un amplio espacio urbano, donde antes había molinos de viento, huertas, pequeñas viviendas, un cementerio y una ermita.

En el número 1 de la calle, y desde 1914, está la dulcería y despacho de pan más antiguo de La Laguna, como es la conocida panadería que abrió una gaditana llamada doña Rafaela y más tarde propiedad de su empleado Pepe.

En este establecimiento se despachan los típicos dulces laguneros, los rosquetes de batata y las truchas y pasteles navideños, etc. El negocio actualmente sigue regentado por la familia de don José en su tercera generación.

Enfrente, formando esquina con Obispo Rey Redondo, en 1921 don Manuel Ramos abrió una tienda de tejidos denominada Almacenes Ramos, que más tarde le añadió los servicios de venta y taller donde se reparaban los relojes.

Antes de cruzarse con Herradores, en esta calle que siempre fue muy comercial, se encuentran tiendas, farmacia, librerías, bazares, etc. En los otros tramos, también encontramos cafeterías, restaurantes, tascas y otros negocios, como agencias de viajes, peluquerías y escuela de conductores.

Donde estuvo el puente de San Juan, hoy calle 6 de Diciembre, por el lado izquierdo, en una antigua vivienda con patio interior se instaló en 1968, por primera vez en La Laguna, el Colegio Nuryana, que antes de trasladarse definitivamente al Camino de San Francisco de Paula, donde está ubicado desde el año 1974, previo un corto periodo de tiempo que se trasladó a la localidad de Tejina. Este colegio concertado, uno de los más grandes del municipio lagunero, sobrepasa las 2.000 matrículas, y se imparten clases desde infantil hasta el bachillerato.

Por el lado derecho, nos encontramos con la capilla de los Plateros del siglo XVIII, de arquitectura tradicional canaria, de una sola planta cuadrada y cubierta a cuatro aguas con teja árabe, que abre su puerta el día 3 de mayo, festividad de la Santa Cruz.

Enfrente de la capilla y hasta 2006, en el edificio que hacía esquina con la calle El Juego, estuvo funcionando un molino de gofio y en un local anexo se vendían cereales y piensos para animales, propiedad de los hermanos Martín Mederos; don Esteban, que impartía clases a los niños del barrio de San Juan en la Escuela Pública Unitaria número 1, y don José, que atendía el molino. Hoy, en este espacio, se ha construido un moderno edificio de viviendas y un parking de uso público de vehículos.

LA PRIMERA PLAZA DE TOROS DE CANARIAS

La primera plaza de toros que se construyó en Canarias fue en La Laguna, en un amplio terreno que daba frente a esta calle de San Juan, tal como lo recoge el plano topográfico de La Laguna, levantado en 1885 y corregido en 1891, por el alférez de las Milicias Canarias, don Marcial M. Velázquez Curbelo.

La plaza ocupaba un espacio que limitaba con el entonces barranco Cha Marta y con la explanada de San Juan. El recinto taurino se empezó a construir en 1889 y se inauguró el 13 de septiembre de 1891, con motivo de la celebración de las Fiestas del Cristo de La Laguna de ese año.

La plaza de toros de La Laguna se construye por iniciativa del emprendedor lagunero Garpar Darmanin y Contreras que además fue concejal del Ayuntamiento de La Laguna, directivo del Casino El Porvenir y Esclavo Mayor de la Esclavitud del Santísimo Cristo.

Los camiones cargados de caña dulce entraban en el centro de la Ciudad por la carretera de Tejina, Juan de Vera, hasta llegar a su destino que era el trapiche de la calle de San Juan, instalado donde en su día estuvo la plaza de toros y en el que se llegó a elaborar el Ron Laguna. Al paso de los camiones, los chiquillos del barrio intentaban sacar algún trozo de caña dulce, muchos lo consiguieron y otros acabaron con un brazo enyesado en la Clínica de San Juan de Dios.

La calle de San Juan siempre fue una de las más transitadas, a través de ella se llegaba a la ermita de San Juan, a la Vidriera de Canarias, al Tejar, a la fábrica de bloques Viblocan, a Floresta… y, sobre todo, al Cementerio. Por esta vía venía la comitiva de los entierros, cuando el fallecido pertenecía a la parroquia de Los Remedios.

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