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Caritas avisa: la precariedad laboral ya afecta a 130.000 familias en Canarias

Casi mil hogares de la provincia tinerfeña a cargo de personas con empleo necesitan de la ayuda de la entidad católica para sobrevivir, un problema que se ha triplicado desde la pandemia
Cáritas atiende a 1.300 vulnerables en Tenerife con la ayuda del IRPF

Un total de 913 hogares de la provincia de Santa Cruz de Tenerife necesitaron acudir a Cáritas a pesar de que sus miembros sustentadores estaban trabajando. Casi 2.900 personas recibieron algún tipo de ayuda de la institución para afrontar gastos básicos.

Según datos de Cáritas Diocesana de Tenerife, a través de sus Cáritas parroquiales, arciprestales y proyectos específicos, un total de 913 hogares de la provincia necesitaron acudir a la entidad a pesar de que las personas a cargo estaban trabajando. En concreto, 2.830 personas recibieron algún tipo de ayuda para afrontar gastos básicos, aunque el hogar del que forman parte percibe ingresos mensuales. De ellos, casi un centenar de familias reconoce que alguno de sus miembros trabaja sin estar dado de alta en la Seguridad Social, tanto por cuenta propia como ajena.

Esta cifra representa casi el 20% del total de 5.393 hogares que fueron acompañados por Cáritas, una cifra similar a la de los tres últimos años. Según los datos recogidos por la institución, muchas de estas personas acudían por primera vez a alguno de los servicios ofrecidos, una tendencia que previsiblemente se mantendrá a lo largo de este año.

En palabras de su director, Juan Rognoni, se trata de datos que “manifiestan lo que tantas veces hemos afirmado, como es la cronificación de la pobreza”, lo que nos obliga a “hacer el ejercicio personal como sociedad de ver al hermano y hermana que están cerca y en necesidad para ofrecerle nuestra mano y ayudarle a levantarse”.

Al igual que en los últimos ejercicios, la mayoría de las personas atendidas por Cáritas de Tenerife en 2023 fueron mujeres, en torno al 65%, y a medida que se acerca el fin de la vida laboral se localizan situaciones de mayor vulnerabilidad. En concreto, las personas de entre 40 y 60 años representan casi el 60% de los beneficiarios.

Cáritas plantea la “sistemática vulneración y la precarización de los derechos” de las personas que atiende tanto en las parroquias como en los distintos programas, ya que los datos continúan reflejando que el 29,1% de la población en Canarias, unas 600.000 personas, según el informe de la Fundación Foessa de 2022, se encuentra en situación de “desventaja importante” y más de 300.000 están en situación de “exclusión severa”. Existen más de 120.000 familias donde todas las personas activas están en desempleo.

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