tribuna

De película

Por Julia Navarro. | Esta semana, en la conversación pública, entre la política nacional e internacional, se han colado los Oscar. No me extraña. Los Oscar forman parte de nuestro imaginario y de nuestra propia historia personal a través de películas que nos han dejado huella. Saben, siento cierta nostalgia por ese pasado reciente donde las salas de cine estaban repletas y, en ocasiones, tardabas en poder ver una película de las que habían recibido algún Oscar, porque no había manera de encontrar entradas.

Ahora, las salas de cine están casi vacías y, quienes aún vamos, somos gente que ya ha cumplido unos años. Supongo que es consecuencia de que las plataformas, por un lado, y esas televisiones gigantes, por otro, llevan a la gente a ver las películas cómodamente en casa. Sin embargo, para mí, ir al cine, forma parte de los hábitos adquiridos durante una vida y continúo prefiriendo ver una película en la gran pantalla que en la tele de mi casa.

Ahora que se han apagado las luces del escenario, me doy cuenta de que he visto casi todas las películas que fueron nominadas para los Oscar. Les diré que no me extraña que Oppenheimer, firmada por Christopher Nolan, haya arrasado porque, sin duda, es la gran película de 2023. Nolan ha demostrado que es capaz de hacer cine para “todos” y no solo para unos pocos, que es lo que, en ocasiones, sucede con el “cine de autor”, del que él es un “maestro”. Pero las películas de autor también han tenido su recompensa en esta edición de los Oscar, ahí está Anatomía de una Caída, una película inquietante que ha recibido el Oscar al mejor guion, o La zona de interés, de Jonathan Glazerque, un viaje a lo más profundo de la maldad. Emma Stone ha hecho una gran interpretación en Pobres Criaturas y bien merecido tiene el Oscar a la mejor actriz por la película de Yorgos Lanthimos aunque, ya sé que me dirán que no tiene nada que ver pero yo encontré en la historia reminiscencias del Frankestein de Mary Shelly. Tengo que admitir que Pobres Criaturas no está entre mis favoritas, es una de esas películas que vas a ver sin estar convencida de que te vaya a interesar.

En cuanto a Barbie, la película de Greta Gerwigs, no me extraña que solo se haya llevado una estatuilla. Es una película que ha tenido un gran éxito de público, pero no es una obra de arte. La verdad es que ni siquiera entendía porqué estaba seleccionada. Me divirtió y me pareció original, pero no una obra maestra del Séptimo Arte.

Los académicos de Hollywood han estado más certeros que en otras ocasiones, donde se han impuesto otros criterios a los estrictamente cinematográficos. Eso sí, me equivoqué al pensar que Hollywood tendría cierta consideración por el gran maestro Scorsese y, por tanto, su película Los asesinos de la luna recibiría algún premio. Pero los académicos son poco sentimentales y no se han ablandado ante la edad de Martin Scorsese y no le han negado el Oscar. Scorsese es el eterno nominado, pero solo en una ocasión le dieron el Oscar con The Depart, una estupenda película, pero no más que otras firmadas por este director que merecieron ser premiadas.

Siento, eso sí, que Juan Antonio Bayona no se llevara ninguna estatuilla porque sinceramente creo que La sociedad de la nieve se merecía unas cuantas. Mantuve la ilusión hasta el último minuto y lo que no sé es si a Bayona le sirve de consuelo, al menos, que su película estuviera entre las seleccionadas. Pero así es Hollywood.

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