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Homenaje a los policías víctimas del terrorismo en Santa Cruz de Tenerife

Santa Cruz de Tenerife acoge un emotivo acto de recuerdo a quienes tanto han contribuido al desarrollo y fortalecimiento de nuestra sociedad democrática actual
El acto tuvo lugar en la capitalina plaza Weyler. | DA

La comisaría provincial de Policía Nacional de Santa Cruz de Tenerife, en un emotivo acto presidido por el subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, Jesús Javier Plata Vera, el jefe superior de Policía de Canarias, Jesús María Gómez Martín, y el comisario, jefe provincial de Operaciones, Raúl Contreras Sabio, homenajeó ayer en la plaza Weyler de la capital tinerfeña a los policías nacionales y a sus familiares que han sido víctimas de atentados terroristas.

Este reconocimiento oficial, que tiene su fundamento en la resolución del director general de la Policía de 10 de enero de 2.024, pretende agradecer de forma expresa la entrega de los policías nacionales, así como la de sus familiares, que han padecido esta lacra y sacrificado lo más preciado para cumplir el mandato constitucional de defender derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana.

Entre los policías nacionales reconocidos, asistieron los agentes tinerfeños Juan de Dios Díaz y Francisco Marrero, compañeros de patrulla que, en 1980 y en Güipuzcoa, fueron víctimas de un atentado terrorista que les dejó secuelas físicas de diferente entidad. Los agentes, junto a otros tres policías nacionales, fueron ametrallados cuando prestaban servicio, hasta que consiguieron responder a los disparos que recibían y repelieron la agresión.

En otro caso, recordar que Francisco Torres estaba destinado en Bilbao en 1981 con la encomienda, junto a otros tres policías nacionales, de la vigilancia dinámica de una zona, servicio que se prestaba en dos coches patrulla. Al paso de los vehículos oficiales, estalló un artefacto explosivo y, acto seguido, fueron ametrallados. Francisco resultó herido de gravedad, necesitando una larga recuperación, pese a la que le han quedado secuelas físicas importantes.

Especialmente reconocidos fueron los policías nacionales Javier Benito Díaz, Rafael Valdenebro y José Francisco Hernández, que perdieron su vida en acto de servicio, víctimas de la barbarie terrorista.

José Benito Díaz, natural de Porís de Abona, murió en 1978 en Bilbao, víctima de un atentado terrorista cometido por la banda criminal ETA. El coche patrulla en el que se desplazaba José Benito a un hospital para prestar servicio fue ametrallado, perdiendo la vida instantáneamente dos agentes. José Benito, tras once días hospitalizado, falleció a consecuencia de las heridas que le fueron producidas. Estaba casado y tenía un hijo pequeño.

Rafael Valdenebro, oriundo de Cordoba, falleció en 1978, como consecuencia de las lesiones que le fueron producidas por el estallido de un artefacto explosivo colocado en una papelera de La Laguna, en una acción terrorista reivindicada por el Mpaiac. La bomba detonó cuando Rafael la transportaba a un lugar seguro para desactivarla, con el fin de que su explosión no afectara a unos niños que estaban próximos. Tras 13 días hospitalizado, falleció por las graves lesiones que la explosión le produjo. El agente dejó mujer y dos hijos.

José Francisco Hernández, natural de Santa Cruz de Tenerife, perdió la vida en 1990 en Vizcaya, en un atentado terrorista cometido con un coche bomba que estalló al paso del vehículo oficial en el que prestaba servicio. De los cuatro agentes que iban en el vehículo, dos resultaron muertos en el acto y los otros dos, heridos de gravedad. José Francisco, en el momento de su muerte, estaba casado y tenía dos hijos pequeños.

En definitiva, y en palabras de las autoridades, este reconocimiento oficial expresa la deuda de agradecimiento que la sociedad en general y la Policía Nacional en particular, guarda debidamente respecto a estos servidores de la ley que han contribuido al desarrollo y fortalecimiento de nuestra sociedad democrática actual.