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Despiden a una enfermera por hacer carreras de sillas de ruedas

El TSJA confirma el despido de la enfermera que organizó actividades inapropiadas durante la pandemia y las difundió en redes sociales, dañando la imagen de la residencia gaditana
Despiden a una enfermera por hacer carreras de sillas de ruedas
Despiden a una enfermera por hacer carreras de sillas de ruedas. DA

Durante los meses más duros de la pandemia de COVID-19, una enfermera de la residencia Cruz Roja San Fernando, en Cádiz, organizó y participó en actividades que han generado gran controversia. En abril de 2020, en pleno confinamiento, la sanitaria protagonizó carreras de sillas de ruedas dentro de la residencia y publicó los videos en sus cuentas de TikTok e Instagram. Estas acciones, que fueron vistas por muchos como una grave falta de profesionalismo, resultaron en su despido, una decisión que ha sido recientemente ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Según la sentencia del TSJA, la enfermera, junto con varios compañeros, realizó estas “carreras y saltos” con un tono de aparente alegría, una actitud que la dirección de la residencia consideró completamente inapropiada. Tras ser despedida, la enfermera intentó impugnar la decisión argumentando que no fue informada previamente de que los videos publicados en sus redes sociales serían utilizados como prueba en su contra durante el juicio.

No obstante, el tribunal determinó que, dado que fue la misma enfermera quien compartió las grabaciones públicamente, no había lugar para alegar una posible invasión de la privacidad. “No cabe abrigar duda alguna de que tales grabaciones (…) no sean las mismas que se grabaron en aquellas fechas por la actora y fueron subidas por ella a las redes sociales, en modo abierto”, subraya la sentencia.

El caso no se limitó solo a la enfermera despedida; otros trabajadores de la residencia que participaron en estos videos también enfrentaron consecuencias disciplinarias, aunque menos severas. Mientras que la enfermera perdió su empleo de manera definitiva, sus compañeros fueron sancionados con un mes de suspensión de empleo y sueldo, pero pudieron conservar sus puestos de trabajo.

Uno de los videos que más pesó en la decisión de la empresa fue uno en el que la enfermera aparecía vestida con los equipos de protección personal, pero también llevaba un sujetador de una residente, realizando una coreografía junto a otros trabajadores. La dirección de la residencia consideró este comportamiento especialmente perjudicial para la imagen de la institución, y en la carta de despido, señalaron que “sus publicaciones transcienden del ámbito personal al profesional, al asociarse a la empresa afectando a la reputación de esta.”

Este incidente subraya las delicadas responsabilidades de los profesionales sanitarios durante una crisis sanitaria sin precedentes, y cómo las acciones consideradas inapropiadas pueden tener consecuencias graves tanto a nivel personal como profesional.

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