Por Á. M./R. P. | El PP de Tenerife mantiene su hoja de ruta para incrementar al máximo su poder en la Isla, pero no quiere dejarse atrás ninguna opción potente, y más en un municipio donde ganó con cierta claridad en 2023, si bien se quedó a dos ediles de la mayoría absoluta. Es el caso de Güímar, donde María Luis Castro obtuvo 9 ediles y CC y PSOE lograron 5 cada uno, reeditaron su pacto desde 2019 y alcanzaron los 11 preceptivos con el apoyo añadido de la representante de Unidas Sí Podemos.
Los conservadores no quieren dejar en la estacada a Castro y han decidido intentar vincular esta posible moción con CC para desbancar del poder local a los socialistas (con o sin el actual alcalde nacionalista, Gustavo Pérez) con las otras dos censuras con más posibilidades de prosperar tras el éxito en Puerto de la Cruz: la de Granadilla y Arico, otros dos municipios del Sur que, de confirmarse, darían el mayor poder en alcaldías y cogobiernos de la historia al PP en la comarca, al sumar la de Arona, Santiago del Teide y la cogestión con CC de Guía de Isora.
Según confirman a este periódico fuentes de ambos partidos, la censura más inminente era la de Arico. De hecho, se pretendía presentar este mismo agosto, por más que algunas fuentes sostienen que CC y PP (que ahora cogobierna con el PSOE con el visto bueno de las ejecutivas insular y regional) siguen sin sumar los imprescindibles apoyos de los 2 ediles de Arico Somos Todos, en parte una escisión socialista. Frente a estas tesis, otras fuentes consultadas insisten en que ese camino se está recorriendo con muchas opciones de que la moción prospere en contra de Olivia Delgado, que ayer volvió a declinar pronunciarte.
En Granadilla, por el contrario, la intención era presentar la censura en septiembre, si bien en este caso CC y la dirección insular y regional del PP deben convencer, al menos, a uno de los dos ediles conservadores que hicieron alcaldesa a Jennifer Miranda (PSOE) en junio de 2023, lo que les valió un inmediato expediente por desobedecer las indicaciones de apoyar a Domingo Regalado, el exalcalde de CC. No obstante, las conversaciones para voltear este municipio también han avanzado en los últimos meses porque, según las fuentes, al menos uno de esos ediles está descontento con el gobierno actual y se muestra proclive al cambio, aunque siempre con el imprescindible concurso de los dos concejales de VOX. Este apoyo de la ultraderecha es perentorio para que prospere la censura, aunque vuelva a meter en un brete a Fernando Clavijo y otros dirigentes de CC que han dicho que jamás pactarían con VOX, por mucho que otra cosa sea cogobernar, lo que no es imprescindible, aunque sí para dar estabilidad.
FOTO EN REDES
En Granadilla, y con mayoría absoluta fijada en 13 concejales, el PSOE logró 11; CC se quedó en 10, por 2 del PP y 2 de VOX. Frente a lo indicado por las fuentes de CC y PP, los dos ediles conservadores expedientados, Marcos Antonio Rodríguez y Bianca Cerbán, se mostraron ayer, en una foto en Instagram subida por esta edil, junto a la alcaldesa y otros miembros del gobierno recalcando que seguían a lo suyo, trabajando por el municipio y obviando lo que se pudiera estar diciendo fuera.
No obstante, y por lo indicado ayer por fuentes del PP conocedoras de este movimiento, este detalle se achaca más a una reacción simbólica y de imagen que, eso sí, no frena las negociaciones “a otros niveles”. Además, recuerdan que el pacto PSOE-PP en Granadilla contrapesó la apuesta de CC en el Cabildo de Fuerteventura por el PSOE, lo que perjudicó a los populares a la hora de negociar el resto de administraciones en las Islas dado el peso poblacional (65.000 habitantes) y de infraestructuras (aeropuerto, puerto…) de Granadilla. Asimismo, creen muy reversible el expediente a estos dos ediles.
Mucho más difícil, por el contrario, sigue siendo el otro municipio donde CC y PP tienen puestos los ojos: Icod. La ciudad del Drago, gobernada por el joven Javier Sierra (Alternativa Icodense, que cogestiona con los dos concejales del PSOE y a la que le falta un edil para la mayoría absoluta, tras obtener 8), tiene menos opciones de censura porque la portavoz del PP y exmiembro de CC, Coromoto Yanes, no es partidaria, pero, sobre todo, porque uno de los ediles del PP y exintegrante de Cs, José María Polegre, se pasó al grupo mixto y no está de acuerdo.





